17 Julio 2007 Seguir en 
La Estatua de la Libertad quedó a oscuras luego de que delincuentes trataron de robar dos de los seis reflectores que iluminan la escultura de Lola Mora. Cuando arrancaron los artefactos, los ladrones provocaron un cortocircuito que hizo saltar la llave de seguridad del alumbrado y a causa de ellos quedó sin luz toda la plaza Independencia. De todos modos, los delincuentes no pudieron escapar con el botín, por lo que lo dejaron dejaron escondido entre unos arbustos cercanos.
El apagón fue advertido el sábado a la mañana por personal de Alumbrado Público de la Municipalidad, explicó el intendente Domingo Amaya. "Es evidente que no pudieron cargarlos debido a su peso, y entonces los escondieron", dijo.
El sábado por la mañana, los operarios debieron encender el sistema eléctrico de emergencia de la plaza e instalar nuevamente los proyectores, que habían sido hallados en los canteros.
La plaza Independencia cuenta con placeros que recorren el paseo desde la mañana hasta la noche, inclusive los fines de semana. Pero los custodios, según contaron varios vendedores ambulantes que instalaron sus puestos allí, permanecen hasta las 22, y luego se retiran.
"Después de esa hora, y hasta la madrugada, no hay guardias", dijo una vendedora. Ayer, debido al paro de recolectores de basura, los placeros no estaban.
"Es raro el asunto del robo, porque a toda hora pasa gente por la plaza, y mucho más durante los fines de semana", añadió Juan Diego Solano, que vende sándwiches en el centro.
Los robos y los actos de vandalismo no son algo novedoso en los paseos públicos de la capital tucumana. Hace dos años, de la plaza Belgrano fueron robadas 40 placas de bronce. También de las plazas San Martín, Urquiza y Alberdi hurtaron placas recordatorias de metal y tapas de las instalaciones eléctricas.
Para controlar el estado del alumbrado público, dos móviles de la Municipalidad recorrerán la ciudad, anunció el intendente Amaya.
El apagón fue advertido el sábado a la mañana por personal de Alumbrado Público de la Municipalidad, explicó el intendente Domingo Amaya. "Es evidente que no pudieron cargarlos debido a su peso, y entonces los escondieron", dijo.
El sábado por la mañana, los operarios debieron encender el sistema eléctrico de emergencia de la plaza e instalar nuevamente los proyectores, que habían sido hallados en los canteros.
La plaza Independencia cuenta con placeros que recorren el paseo desde la mañana hasta la noche, inclusive los fines de semana. Pero los custodios, según contaron varios vendedores ambulantes que instalaron sus puestos allí, permanecen hasta las 22, y luego se retiran.
"Después de esa hora, y hasta la madrugada, no hay guardias", dijo una vendedora. Ayer, debido al paro de recolectores de basura, los placeros no estaban.
"Es raro el asunto del robo, porque a toda hora pasa gente por la plaza, y mucho más durante los fines de semana", añadió Juan Diego Solano, que vende sándwiches en el centro.
Los robos y los actos de vandalismo no son algo novedoso en los paseos públicos de la capital tucumana. Hace dos años, de la plaza Belgrano fueron robadas 40 placas de bronce. También de las plazas San Martín, Urquiza y Alberdi hurtaron placas recordatorias de metal y tapas de las instalaciones eléctricas.
Para controlar el estado del alumbrado público, dos móviles de la Municipalidad recorrerán la ciudad, anunció el intendente Amaya.







