El canje de armas es un positivo primer paso

17 Julio 2007
Hace una semana, el Gobierno nacional puso en marcha un programa voluntario de desarme, a través del cual se intenta hacer descender los altos índices delictivos en el país. La persona entrega armas a cambio de dinero. De acuerdo con el informe de la Red para la Iniciativa del Desarme, la Organización no Gubernamental que apoya la iniciativa, en uno de cada diez hogares argentinos hay un arma de fuego y el 65% de las muertes causadas por su empleo suceden en accidentes, suicidios y conflictos interpersonales.
Según datos oficiales, existen más de 1,2 millón armas legalmente registradas en manos de unos 650.000 civiles, sin contar las que están en poder de las fuerzas armadas o de seguridad. Sin embargo, se estima que por cada arma legal, hay casi cuatro que no están registradas. En Tucumán, las personas que pueden poseer armas son 24.095. En 2006, se emitieron 1.677 permisos de tenencia. En 1.214 de los casos se trató de adquisiciones; los otros fueron trámites de reempadronamiento, introducción o transferencia.
De acuerdo con las notas publicadas ayer por nuestro diario, en octubre de 2004, los legítimos usuarios individuales en Tucumán eran 573 mujeres y 13.300 hombres. A esas cifras se les agregan 50 usuarios colectivos (agencias de seguridad, bancos, empresas privadas u organismos estatales). Se estima que en la provincia puede haber entre 30.000 y 70.000 armas que no están registradas en manos de la población, según dijo el representante en Tucumán de la Red Argentina para el Desarme (RAD), que trabaja en prevención de la violencia armada.
La RAD impulsó la sanción de la Ley 26.216 para el canje de armas, porque considera que es una buena estrategia para desarmar a la población civil. En 2004 murieron en Tucumán 74 personas a causa de heridas provocadas por armas de fuego, es decir, un muerto cada cinco días. Se cree que si se reduce la cantidad de armas disponibles en manos de la población civil, también disminuirán los índices de muertes provocadas por armas de fuego.
El artículo 189 bis del Código Penal sanciona la tenencia y la portación ilegal de armas. Si esta última es de uso civil, se prevén penas de uno a cuatro años de prisión; y si fueran armas de guerra, el castigo será de entre tres y ocho años de reclusión. Sin embargo, se sabe que en nuestra provincia, de acuerdo con los informes policiales, cada 48 horas es arrestado un hombre armado. No obstante, no se ha efectuado ningún juicio, ni se ha dictado ninguna medida de prisión preventiva por este delito. Según las fuentes consultadas por LA GACETA, entre Tribunales y la sección Secuestros Judiciales de la Policía, habría requisadas alrededor de 2.000 armas, y un buen porcentaje de estas no está registrado. Se calcula, por otro lado, que hay unas 3.000 armas en poder de delincuentes.
A través del plan que se puso en marcha, un ciudadano puede canjear su arma por dinero, conserva el anonimato y no tiene la obligación de revelar su origen. El arma se destruye en su presencia y se le entrega un cheque para cambiar en el Banco Nación. En la primera semana se entregaron alrededor de 100 armas en la delegación local del Registro Nacional de Armas.
Se trata de una iniciativa que puede contribuir a reducir los índices delictivos, pero no es una medida de fondo para combatir la inseguridad. Si en Tucumán no se respeta el artículo 189 bis del Código Penal, significa que, por un lado, se intenta avanzar en la solución de un grave problema, pero por otro, se retrocede.

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