16 Julio 2007 Seguir en 
Cuatro jóvenes fueron atacados por una patota en la zona de la plazoleta Mitre, ayer a la madrugada, momentos después de salir de un boliche. Pasadas las 4.30, Bruno Sebastián Torres, de 21 años, y tres amigos, todos ellos menores que él, salieron de bailar y se fueron caminando por la avenida Mitre. Al cruzar la calle Santa Fe, se encontraron con un grupo de unas 20 personas que llevaban la cara tapada con pasamontañas. "Uno se acercó y le pidió plata a mi hijo; como él le dijo que no tenía, el tipo le exigió que le entregara la campera de cuero que llevaba puesta", contó Miguel Oscar Torres, padre de Bruno. "Le quitaron la campera y lo golpearon para hacerlo caer. En el piso lo siguieron golpeando y también les pegaron a sus amigos", denunció. Según Torres, a pocos metros del lugar donde ocurrió el ataque, había un policía que no hizo nada para detener el robo. "Solamente cuando vio que los chicos estaban en el piso y que los estaban pateando, tocó el pito. Entonces los patoteros se fueron corriendo", relató.
Los muchachos sufrieron golpes en la cara y en el cuerpo, pero ninguna herida grave. "La Policía sabe que cosas como esta pasan todos los días y no hace nada", aseguró Torres. El hombre opinó que la ley que exige el cierre de los boliches a las 4 favorece este tipo de hechos de violencia. "Dejar a los chicos a la calle a las 4 de la mañana es ponerlos en la boca del lobo. Deambulan sin conseguir taxis ni ómnibus, en medio de patoteros y de borrachos", denunció.
Los muchachos sufrieron golpes en la cara y en el cuerpo, pero ninguna herida grave. "La Policía sabe que cosas como esta pasan todos los días y no hace nada", aseguró Torres. El hombre opinó que la ley que exige el cierre de los boliches a las 4 favorece este tipo de hechos de violencia. "Dejar a los chicos a la calle a las 4 de la mañana es ponerlos en la boca del lobo. Deambulan sin conseguir taxis ni ómnibus, en medio de patoteros y de borrachos", denunció.







