La muerte de una estudiante conmocionó al Barrio Norte

La joven salteña fue encontrada desnuda en el comedor del departamento de su novio. Su pareja le pidió a un amigo que la fuera a buscar porque no tenía noticias de ella. El médico forense despejó las dudas.

DOLOR. Frente a la entrada del edificio hubo escenas desgarradoras, cuando llegaron amigos y parientes. LA GACETA /  JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
DOLOR. Frente a la entrada del edificio hubo escenas desgarradoras, cuando llegaron amigos y parientes. LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
14 Julio 2007
Un verdadero revuelo se produjo ayer en la esquina de Santiago del Estero y Muñecas. Marcela Alejandra Raviola, de 26 años, domiciliada en Salta y estudiante de la carrera de Veterinaria, falleció, aparentemente asfixiada con monóxido de carbono. Su cuerpo fue hallado en el living del departamento 4º B. Estaba desnuda. En el baño, el caño de la ducha estaba abierto.
A media mañana, el estudiante Esteban Grasso recibió un llamado de su amigo José Antonio Fernández. Desde Salta, le pedía que se dirigiera a su departamento, en Muñecas 502, para ver si allí se encontraba su novia, ya que desde el jueves no podía comunicarse con ella.
Grasso fue caminando hasta el departamento. Tocó insistentemente el portero eléctrico y, como nadie respondía, le pidió al portero que lo acompañara. Ambos golpearon la puerta y, temiendo lo peor, llamaron a un cerrajero. Abrieron la puerta de entrada y se encontraron con la joven fallecida.

Misterio
Inmediatamente llamaron a la Policía. Personal al mando de los comisarios, Héctor Rodolfo Cheín, Víctor Hugo Lisandro y Luis Ibáñez, comenzó a realizar las primeras averiguaciones. Les llamó la atención que cerca del cuerpo había un blister de pastillas vacías y temieron que la joven hubiera tomado una triste determinación, aparentemente por una pelea con su novio. Sin embargo, los pesquisas se preguntaron por qué la estudiante estaba en la vivienda de su novio y no en su propio departamento, en Alberdi primera cuadra.
“Ella estaba bien anímicamente. No comentó nada de que haya estado tomando pastillas por alguna razón en particular. No podemos creer lo que pasó”, dijo el estudiante Juan Carlos Fernández que, después de haberse enterado de lo que había ocurrido a su amiga, fue al departamento.
Los pocos familiares de la joven que residen en la provincia comenzaron a llegar cerca de las 13 y, desesperados, trataban de averiguar qué había ocurrido. Desde Salta, la madre de la universitaria llamaba a los celulares de sus parientes para saber cómo estaba su hija. Después de varios minutos, le avisaron que  Marcela había fallecido.
“No entendemos nada. Ella se comunicó con nosotros como siempre. No notamos nada raro, estaba contenta y feliz. Estaba preparándose para volver a su casa natal”, indicó un pariente que prefirió no identificarse.
La fiscal Adriana Giannoni llegó al lugar y, después de solicitar que el cuerpo de la joven sea sometido a una autopsia, ordenó a los pesquisas que interrogaran a los amigos, parientes y vecinos para tratar de descifrar qué había ocurrido.

Pericias
Pero no hizo falta que se profundizara la investigación. El forense entendió que la estudiante había sido una nueva víctima del letal monóxido de carbono. Además de los estudios médicos, en el departamento se harán algunas pericias para determinar cómo se produjo la concentración del gas tóxico.

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