03 Julio 2007 Seguir en 
Ya habían sido amenazadas, pero jamás creyeron que la advertencia se materializaría. Un delincuente incendió un automóvil ayer a la madrugada, poniendo en peligro la vida de dos hermanas que casi mueren asfixiadas. El acusado fue detenido por la Policía cuando pretendía escapar.
Teresa Mabel Ruiz y su hermana Margarita residen en avenida Eudoro Aráoz al 800, en el barrio Giachino. Las mujeres explicaron que, justo al lado de su casa, hay un baldío cerrado, que es utilizado como aguantadero. "Ahí vive el delincuente este. Como está solo, hace lo que quiere. Hace un tiempo nos destrozó la puerta y nos robó todo lo que teníamos en un quiosquito. Tuve que cerrar el local. Hay un montón de denuncias contra él, y la Policía lo detiene, pero a los días ya está suelto otra vez. Nos había dicho que nos iba a matar", se quejó. Ayer a la madrugada escucharon que su vecino estaba en el baldío.
"Estábamos con miedo y no podíamos dormirnos. Como a las 3 empezó a entrar humo. Empezamos a asfixiarnos y salimos corriendo. Ahí nos dimos cuenta de que le había prendido fuego al auto", relató Teresa Ruiz. En un garaje que da a la puerta, las mujeres habían dejado estacionado su VW Senda. El delincuente lo roció con combustible y le prendió fuego. A pesar de que los vecinos corrieron a ayudarlas, el interior del auto quedó destruido. Cuando el delincuente escapaba, una comisión de la seccional 9a, al mando de los comisarios Juan Ovejero, Heberto Cortez y Jesús Gómez logró detenerlo. Al muchacho le dicen "Momo". "Por favor, pedimos que no lo liberen", rogó la víctima.
Teresa Mabel Ruiz y su hermana Margarita residen en avenida Eudoro Aráoz al 800, en el barrio Giachino. Las mujeres explicaron que, justo al lado de su casa, hay un baldío cerrado, que es utilizado como aguantadero. "Ahí vive el delincuente este. Como está solo, hace lo que quiere. Hace un tiempo nos destrozó la puerta y nos robó todo lo que teníamos en un quiosquito. Tuve que cerrar el local. Hay un montón de denuncias contra él, y la Policía lo detiene, pero a los días ya está suelto otra vez. Nos había dicho que nos iba a matar", se quejó. Ayer a la madrugada escucharon que su vecino estaba en el baldío.
"Estábamos con miedo y no podíamos dormirnos. Como a las 3 empezó a entrar humo. Empezamos a asfixiarnos y salimos corriendo. Ahí nos dimos cuenta de que le había prendido fuego al auto", relató Teresa Ruiz. En un garaje que da a la puerta, las mujeres habían dejado estacionado su VW Senda. El delincuente lo roció con combustible y le prendió fuego. A pesar de que los vecinos corrieron a ayudarlas, el interior del auto quedó destruido. Cuando el delincuente escapaba, una comisión de la seccional 9a, al mando de los comisarios Juan Ovejero, Heberto Cortez y Jesús Gómez logró detenerlo. Al muchacho le dicen "Momo". "Por favor, pedimos que no lo liberen", rogó la víctima.







