30 Junio 2007 Seguir en 
El tentador ofrecimiento de un premio fabuloso a cambio de pocos pesos puede esconder una estafa fácil de realizar y difícil de descubrir. El objetivo de estas maniobras, que en lo que va de este año ya sumaron más de 20 denuncias, es obtener crédito para teléfonos celulares. En su mayoría, son perpetradas desde la cárcel de Villa Urquiza, según los datos que maneja la Policía, pero que no pueden confirmarse sin una orden judicial.
La modalidad del eñgaño se parece al que se usa con los secuestros virtuales. Sólo que -en vez de decirle a la víctima que han secuestrado a un familiar y que se lo liberará a cambio de una cierta cantidad de tarjetas telefónicas- en estos casos se invoca un premio fantasma. Para cobrarlo, el supuesto beneficiario debe comprar tarjetas de teléfono "para afrontar gastos de envío" o "para participar de otro sorteo". Por supuesto, el premio es inexistente, tal como pueden constatar las personas que caen en la trampa.
Lilia Z. fue víctima de un intento de estafa con este "modus operandi" y, aunque no alcanzaron a sacarle el dinero, ella igualmente se quedó intranquila y pensando cómo obtuvieron su número de teléfono. "Hace unos cinco meses -contó- me llamó un hombre para decirme que había ganado una computadora. Lo único que tenía que hacer para retirar el premio era comprar una tarjeta telefónica de $10 para los gastos de envío".
Sospechando que se trataba de una estafa, la mujer pidió más datos a su interlocutor y tiempo para pensarlo. "Sabía de otros casos, así que le dije que me llame dentro de un rato. Por supuesto, lo del premio era macana y no volvieron a llamar", dijo. Otra mujer, que vive en Alderetes, también contó que la llamaron para avisarle que había ganado un auto nuevo. A cambio, tenía que comprar cuatro tarjetas telefónicas para participar de un supuesto sorteo de Telecom. Al advertir que se trataba de un intento de estafa, cortó la llamada. "Me llamó la atención el hecho de que el hombre tenía la voz de un locutor y hablaba con mucha fluidez, parecía muy serio", dijo.
Hasta $ 2.000
Según el comisario Héctor Vera, jefe de la sección Defraudaciones y Estafas, de la Policía de Tucumán, esa dependencia recibió más de 30 denuncias en los últimos 12 meses, referidas a estos casos. Las víctimas son, en su mayoría, mujeres, y los montos de las estafas van desde unos pocos pesos hasta $ 2.000.
"Estoy seguro de que los llamados salen del penal de Villa Urquiza pero, para identificarlos con seguridad, hace falta que la Justicia libre un oficio a Telecom, y ese trámite demora bastante", explicó.
Según el comisario Vera, estos delitos podrían prevenirse. "Los presos tienen autorización para levantar el teléfono a cualquier hora. Necesitamos que en la cárcel se lleve un listado de quiénes hacen llamadas, y que la Fiscalía autorice a que se registre a dónde llamaron", afirmó.
La modalidad del eñgaño se parece al que se usa con los secuestros virtuales. Sólo que -en vez de decirle a la víctima que han secuestrado a un familiar y que se lo liberará a cambio de una cierta cantidad de tarjetas telefónicas- en estos casos se invoca un premio fantasma. Para cobrarlo, el supuesto beneficiario debe comprar tarjetas de teléfono "para afrontar gastos de envío" o "para participar de otro sorteo". Por supuesto, el premio es inexistente, tal como pueden constatar las personas que caen en la trampa.
Lilia Z. fue víctima de un intento de estafa con este "modus operandi" y, aunque no alcanzaron a sacarle el dinero, ella igualmente se quedó intranquila y pensando cómo obtuvieron su número de teléfono. "Hace unos cinco meses -contó- me llamó un hombre para decirme que había ganado una computadora. Lo único que tenía que hacer para retirar el premio era comprar una tarjeta telefónica de $10 para los gastos de envío".
Sospechando que se trataba de una estafa, la mujer pidió más datos a su interlocutor y tiempo para pensarlo. "Sabía de otros casos, así que le dije que me llame dentro de un rato. Por supuesto, lo del premio era macana y no volvieron a llamar", dijo. Otra mujer, que vive en Alderetes, también contó que la llamaron para avisarle que había ganado un auto nuevo. A cambio, tenía que comprar cuatro tarjetas telefónicas para participar de un supuesto sorteo de Telecom. Al advertir que se trataba de un intento de estafa, cortó la llamada. "Me llamó la atención el hecho de que el hombre tenía la voz de un locutor y hablaba con mucha fluidez, parecía muy serio", dijo.
Hasta $ 2.000
Según el comisario Héctor Vera, jefe de la sección Defraudaciones y Estafas, de la Policía de Tucumán, esa dependencia recibió más de 30 denuncias en los últimos 12 meses, referidas a estos casos. Las víctimas son, en su mayoría, mujeres, y los montos de las estafas van desde unos pocos pesos hasta $ 2.000.
"Estoy seguro de que los llamados salen del penal de Villa Urquiza pero, para identificarlos con seguridad, hace falta que la Justicia libre un oficio a Telecom, y ese trámite demora bastante", explicó.
Según el comisario Vera, estos delitos podrían prevenirse. "Los presos tienen autorización para levantar el teléfono a cualquier hora. Necesitamos que en la cárcel se lleve un listado de quiénes hacen llamadas, y que la Fiscalía autorice a que se registre a dónde llamaron", afirmó.







