27 Junio 2007 Seguir en 
Los siete hombres acusados de violar, todos juntos y de forma reiterada, a cuatro niños fueron agredidos hoy por los vecinos de la localidad de Famaillá. Los pobladores intentaron linchar a los sujetos cuando eran trasladados al Centro Judicial de Monteros, donde prestaron declaración indagatoria.
Debido a la furia de los lugareños, la Policía debió montar un operativo de seguridad. Los sujetos declararon esta mañana por separado en la fiscalía a cargo de Mónica García de Targa, la fiscal que llevó adelante la investigación.
El hecho se descubrió hace pocos días, cuando una mujer aseguró que en una casa de un humilde barrio de Famaillá un grupo de menores era sometido diariamente a abusos. A medida que se avanzaba en la investigación, fueron trascendiendo truculentos detalles.
Se supo que mujer mantenía un romance con un hombre, aprovechando que su esposo viajaba todas las semanas a la capital. En esa vivienda se encontraba con su amante, pero además llevaba allí a sus dos hijitas, a otra nena y a un varoncito, todos de su familia.
Durante la noche, el domicilio era escenario de encuentro de varios hombres que consumían bebidas alcohólicas. En esas circunstancias fue que comenzaron a someter a las criaturas.
Las víctimas, de entre cuatro y nueve años, debieron ser hospitalizadas, ya que, además de las lesiones que les causaron con los ataques sexuales, les contagiaron enfermedades venéreas. LA GACETA (C)
Debido a la furia de los lugareños, la Policía debió montar un operativo de seguridad. Los sujetos declararon esta mañana por separado en la fiscalía a cargo de Mónica García de Targa, la fiscal que llevó adelante la investigación.
El hecho se descubrió hace pocos días, cuando una mujer aseguró que en una casa de un humilde barrio de Famaillá un grupo de menores era sometido diariamente a abusos. A medida que se avanzaba en la investigación, fueron trascendiendo truculentos detalles.
Se supo que mujer mantenía un romance con un hombre, aprovechando que su esposo viajaba todas las semanas a la capital. En esa vivienda se encontraba con su amante, pero además llevaba allí a sus dos hijitas, a otra nena y a un varoncito, todos de su familia.
Durante la noche, el domicilio era escenario de encuentro de varios hombres que consumían bebidas alcohólicas. En esas circunstancias fue que comenzaron a someter a las criaturas.
Las víctimas, de entre cuatro y nueve años, debieron ser hospitalizadas, ya que, además de las lesiones que les causaron con los ataques sexuales, les contagiaron enfermedades venéreas. LA GACETA (C)







