25 Junio 2007 Seguir en 
Un hombre que estaría involucrado en gran cantidad de estafas fue detenido el viernes a la noche. En su poder se halló documentación de distintas personas, aunque en la mayoría de los casos, se había colocado su fotografía. La Policía investiga la vinculación de este sospechoso con otro delincuente, condenado por homicidio e imputado por varias defraudaciones, quien actualmente está prófugo de la Justicia.
El viernes una comisión de Investigaciones integrada por los suboficiales Mario Campero y Juan Manuel Hidalgo, al mando de los comisarios Héctor Vera, Raúl Ferreira y René Aguirre, realizaba recorridos por calle Muñecas. Cuando llegaron a la esquina de San Martín vieron a un hombre a quien reconocieron, según el informe oficial, como Gustavo Selman. Cuando intentaron detenerlos, dijeron, Selman escapó en medio de los transeúntes, pero su amigo fue detenido.
Cuando los policías lo requisaron le encontraron una cédula de identidad a nombre de Raúl Díaz, aunque con la foto del detenido que, luego, fue identificado oficialmente como Pablo Andrés Córdoba, conocido como “Chespirito”. Además tenía un DNI a nombre de Pablo Adrián Córdoba, una cédula perteneciente a Edgardo Domínguez, constancias de solicitud de renovación de DNI, boletas de servicios y formularios para obtener créditos. Según dijo Córdoba, quien declaró junto a su defensor Roberto Flores, todo esto se lo había entregado Selman.
Los investigadores comenzaron a realizar averiguaciones y descubrieron que un grupo de personas -entre las que están siendo investigadas Selman y Córdoba- se habrían hecho pasar por empleados de tarjetas de crédito internacionales, y que gestionaban entregas de dinero, obteniendo a cambio información y documentación personal de los interesados. Luego, con estos papeles, se habrían obtenido créditos en efectivo y electrodomésticos en distintas empresas.
Selman ya había estado detenido en una causa similar hace seis meses, aunque la Justicia local se declaró incompetente ya que el delito que se le imputaba, falsificación de documento público, debe ser investigado por la Justicia Federal. El sospechoso continúa procesado. Incluso, hace dos semanas, Selman fue denunciado por una funcionaria judicial ya que a su marido, quien trabaja en la Legislatura, también le habrían utilizado documentación para obtener créditos.
Ayer, la Policía allanó la casa de Selman, y secuestró documentación, pero el hombre no se encontraba. La causa está a cargo del fiscal subrogante Carlos Albaca.
El viernes una comisión de Investigaciones integrada por los suboficiales Mario Campero y Juan Manuel Hidalgo, al mando de los comisarios Héctor Vera, Raúl Ferreira y René Aguirre, realizaba recorridos por calle Muñecas. Cuando llegaron a la esquina de San Martín vieron a un hombre a quien reconocieron, según el informe oficial, como Gustavo Selman. Cuando intentaron detenerlos, dijeron, Selman escapó en medio de los transeúntes, pero su amigo fue detenido.
Cuando los policías lo requisaron le encontraron una cédula de identidad a nombre de Raúl Díaz, aunque con la foto del detenido que, luego, fue identificado oficialmente como Pablo Andrés Córdoba, conocido como “Chespirito”. Además tenía un DNI a nombre de Pablo Adrián Córdoba, una cédula perteneciente a Edgardo Domínguez, constancias de solicitud de renovación de DNI, boletas de servicios y formularios para obtener créditos. Según dijo Córdoba, quien declaró junto a su defensor Roberto Flores, todo esto se lo había entregado Selman.
Los investigadores comenzaron a realizar averiguaciones y descubrieron que un grupo de personas -entre las que están siendo investigadas Selman y Córdoba- se habrían hecho pasar por empleados de tarjetas de crédito internacionales, y que gestionaban entregas de dinero, obteniendo a cambio información y documentación personal de los interesados. Luego, con estos papeles, se habrían obtenido créditos en efectivo y electrodomésticos en distintas empresas.
Selman ya había estado detenido en una causa similar hace seis meses, aunque la Justicia local se declaró incompetente ya que el delito que se le imputaba, falsificación de documento público, debe ser investigado por la Justicia Federal. El sospechoso continúa procesado. Incluso, hace dos semanas, Selman fue denunciado por una funcionaria judicial ya que a su marido, quien trabaja en la Legislatura, también le habrían utilizado documentación para obtener créditos.
Ayer, la Policía allanó la casa de Selman, y secuestró documentación, pero el hombre no se encontraba. La causa está a cargo del fiscal subrogante Carlos Albaca.







