Acusan a un grupo de obreros de haber asesinado a Nora Dalmasso

El abogado de Facundo Macarrón intenta desviar la atención del fiscal de su defendido. El letrado cree que conocían los movimientos internos.

“PEREJIL”. El pintor Gastón Zarate está imputado en la causa. TELAM
“PEREJIL”. El pintor Gastón Zarate está imputado en la causa. TELAM
24 Junio 2007
RIO CUARTO, Córdoba.- El abogado de Facundo Macarrón sostuvo ayer que la investigación por el crimen de Nora Dalmasso, ocurrido en noviembre, debe profundizarse sobre un grupo de obreros que dos semanas antes del homicidio colocaron un piso de parquet en la casa de la víctima.
El defensor Marcelo Brito, que asiste al hijo de Nora desde que fue acusado de homicidio agravado y abuso sexual, explicó que los operarios habían terminado de trabajar dos semanas antes del asesinato y ese sábado, a las 8, tenía que ir personal para colocar el hidrolaqueado al piso.
De esta manera, Brito intenta que los investigadores del caso vuelvan a poner atención en la pista de las personas que trabajaban en las remodelaciones que se hicieron en la casa del barrio Villa Golf. Esta hipótesis cobró mucha fuerza a principios de año, cuando el pintor Gastón Zárate fue detenido y posteriormente liberado.
"Para mí, ella se encontraba en su cama, sola, en el dormitorio de Valentina (la otra hija del matrimonio Macarrón), porque estaban remodelando la habitación principal. En esas circunstancias, ella debe haber escuchado ruidos, se levantó, y fuera de la habitación fue agredida. Luego, fue sometida sexualmente y, como ella conocía al agresor o a los agresores, fue llevada a la cama, donde la mataron", describió el abogado.
"Quien ingresó en la casa conocía que podía acceder por una ventana escalando por una escalera a la planta alta de la casa sin hacer fuerza alguna", dijo Brito. Por ese motivo, el abogado apuntó a los pintores colocadores de parquet como sospechosos del crimen.
"En la causa está acreditado que los obreros ingresaban a la mañana por una puerta principal y durante el día descendían o ascendían al primer piso por esta escalera, apoyada sobre una pérgola, que da al dormitorio matrimonial", señaló el letrado.
Brito agregó: "es lógico que al movimiento que había dentro de la casa lo pudieran conocer personas que estaban trabajando, como los pintores, o quienes estaban colocando piso de parquet".
Cuando el fiscal Javier Di Santo, que investiga el hecho, ordenó que Zárate sea detenido, una gran cantidad de habitantes de Río Cuarto salió a las calles de la ciudad a pedir que lo liberen, ya que consideraban que el pintor era un chivo expiatorio para proteger a alguna persona poderosa. (DyN, NA, Télam y Especial)

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