23 Junio 2007 Seguir en 
Cerca de 800 gramos de marihuana fueron secuestrados de una casa de Inca Garcilaso al 2.100. Durante el procedimiento se detuvo a una mujer de 57 años y a sus dos hijos, de 30 y 27 años, y se los acusó de vender la droga.
La investigación comenzó en noviembre, cuando los jefes de la Dirección General de Drogas Peligrosas, Mario Rojas y Héctor Salvatore, recibieron denuncias de varios vecinos, según los cuales en la vivienda se comercializaban drogas.
Una comisión integrada por Jorge Nacuse, Ramon Juárez, Luis Pacheco y Adrián Sequeira comenzó a trabajar con esa información y, al poco tiempol tuvo indicios de que los sospechosos se dedicaban a comercializar droga las 24 horas del día, y que hasta se turnaban para hacerlo.
En el informe, detallaron que la vivienda había sido refaccionada para llevar adelante el negocio ilegal. El frente estaba totalmente tapiado y el portón tenía un pequeño orificio a través del cual se realizaban las transacciones.
El juez Federal Nº 2, Mario Racedo, autorizó el allanamiento, por lo que los efectivos ingresaron a la vivienda. En el interior, según consta en las actuaciones, encontraron un ladrillo de medio kilo de marihuana, cinco trozos medianos y más de 20 bagullos listos para la venta.
También secuestraron $ 4.000 en billetes de diferentes nominaciones y dos licuadoras, que según creen los policías, se usaban para picar la droga antes de fraccionarla para su venta.
La investigación comenzó en noviembre, cuando los jefes de la Dirección General de Drogas Peligrosas, Mario Rojas y Héctor Salvatore, recibieron denuncias de varios vecinos, según los cuales en la vivienda se comercializaban drogas.
Una comisión integrada por Jorge Nacuse, Ramon Juárez, Luis Pacheco y Adrián Sequeira comenzó a trabajar con esa información y, al poco tiempol tuvo indicios de que los sospechosos se dedicaban a comercializar droga las 24 horas del día, y que hasta se turnaban para hacerlo.
En el informe, detallaron que la vivienda había sido refaccionada para llevar adelante el negocio ilegal. El frente estaba totalmente tapiado y el portón tenía un pequeño orificio a través del cual se realizaban las transacciones.
El juez Federal Nº 2, Mario Racedo, autorizó el allanamiento, por lo que los efectivos ingresaron a la vivienda. En el interior, según consta en las actuaciones, encontraron un ladrillo de medio kilo de marihuana, cinco trozos medianos y más de 20 bagullos listos para la venta.
También secuestraron $ 4.000 en billetes de diferentes nominaciones y dos licuadoras, que según creen los policías, se usaban para picar la droga antes de fraccionarla para su venta.







