Vieron al homicida de Los Pizarro merodeando en una finca de limones
Los vecinos dijeron que continúa armado y temen que intente continuar con su plan de venganza. Lo descubrieron en una quinta cercana al río San Ignacio, pero se dio a la fuga. Ahora los pesquisas orientan su búsqueda hacia el norte de La Cocha.
20 Junio 2007 Seguir en 
CONCEPCION.- La Policía recibió hoy más noticias sobre Jorge Orlando Vera, el triple homicida de Los Pizarro, un pueblo ubicado a seis kilómetros de La Cocha. Un grupo de vecinos contó que vio al hombre merodeando en una finca de limones ubicada en las márgenes del río San Ignacio.
Los testigos dijeron que Vera continúa armado y que, al darse cuenta de que era observado, se dio a la fuga. A pesar de que las versiones de los pobladores son confusas, todos coincidieron en que sigue en posesión de la pistola 11.25 con la ejecutó el miércoles pasado a su esposa Olga Zamudio y a sus hijos Gustavo Antonio y Jorge Luis.
Tras escuchar los nuevos relatos de los lugareños, los pesquisas orientaron su búsqueda hacia esa zona. “Creemos que lo tenemos cercado”, precisó el comisario Antonio Quinteros, de la Brigada de Investigaciones de la Regional Sur.
De acuerdo con los datos que pudo recoger la Policía, el frío y el hambre empujarían al sujeto hacia los sitios habitados. Hoy se ampliará la zona de rastrillaje. Según los investigadores, el prófugo había estudiado hacia dónde escaparía luego de cometer la masacre, por lo que les lleva una considerable ventaja a sus perseguidores.
Más de un centenar de policías de las divisiones Canes, Caballería, Policía Rural, Brigada e Infantería de la Unidad Regional Sur, hicieron un amplio despliegue.
El sábado 9 salió del penal de Concepción, con el beneficio de una licencia excepcional por 48 horas y con la promesa de retornar el lunes siguiente. Pero, en cambio, se dirigió hacia Los Pizarro y asesinó a su familia. Después de atarlos y de amordazarlos con cinta de embalaje, los lastimó con un cuchillo y luego les disparó a quemarropa con una pistola.
Un hermano del atacante, Carlos Vera, dio aviso de lo sucedido cuando uno de sus sobrinos llegó agonizando hasta su casa. Al ingresar en la vivienda, se encontró con la escena dantesca: su cuñada y el menor de los sobrinos yacían muertos en el suelo. Gustavo fue trasladado al hospital de la zona, pero llegó sin vida. LA GACETA (C)
Los testigos dijeron que Vera continúa armado y que, al darse cuenta de que era observado, se dio a la fuga. A pesar de que las versiones de los pobladores son confusas, todos coincidieron en que sigue en posesión de la pistola 11.25 con la ejecutó el miércoles pasado a su esposa Olga Zamudio y a sus hijos Gustavo Antonio y Jorge Luis.
Tras escuchar los nuevos relatos de los lugareños, los pesquisas orientaron su búsqueda hacia esa zona. “Creemos que lo tenemos cercado”, precisó el comisario Antonio Quinteros, de la Brigada de Investigaciones de la Regional Sur.
De acuerdo con los datos que pudo recoger la Policía, el frío y el hambre empujarían al sujeto hacia los sitios habitados. Hoy se ampliará la zona de rastrillaje. Según los investigadores, el prófugo había estudiado hacia dónde escaparía luego de cometer la masacre, por lo que les lleva una considerable ventaja a sus perseguidores.
Más de un centenar de policías de las divisiones Canes, Caballería, Policía Rural, Brigada e Infantería de la Unidad Regional Sur, hicieron un amplio despliegue.
El sábado 9 salió del penal de Concepción, con el beneficio de una licencia excepcional por 48 horas y con la promesa de retornar el lunes siguiente. Pero, en cambio, se dirigió hacia Los Pizarro y asesinó a su familia. Después de atarlos y de amordazarlos con cinta de embalaje, los lastimó con un cuchillo y luego les disparó a quemarropa con una pistola.
Un hermano del atacante, Carlos Vera, dio aviso de lo sucedido cuando uno de sus sobrinos llegó agonizando hasta su casa. Al ingresar en la vivienda, se encontró con la escena dantesca: su cuñada y el menor de los sobrinos yacían muertos en el suelo. Gustavo fue trasladado al hospital de la zona, pero llegó sin vida. LA GACETA (C)







