17 Junio 2007 Seguir en 
La Justicia ordenó a la Policía que detuviera a “Cheito”, el menor que está acusado del crimen del cadete Lucas Agüero Quiroz. La medida se tomó al comprobarse que el menor había violado el régimen de libertad que se le había concedido.
La jueza de Menores Nora Wexler había dispuesto que el adolescente de 16 años recuperara la libertad para viajar con su madre a La Rioja, provincia donde había conseguido trabajo. También le había advertido que si regresaba a Tucumán sin su autorización, volvería al Instituto Roca, donde estuvo detenido más de un año.
La madre de la víctima del crimen, Graciela Quiroz, denunció que había recibido información de que “Cheito” se encontraba en la provincia. Wexler le pidió a la Policía que trataran de confirmar o descartar esta información.
Personal al mando del comisario Víctor Raúl Zamorano salió a las calles para conseguir información sobre el paradero del adolescente. A pesar de que no lo encontraron, varios vecinos del barrio Juan XXIII, conocido como “La Bombilla”, lo habrían involcucrado como integrante de una banda de menores que se dedica a robos agravados y motoarrebatos. Con el informe en sus manos, la jueza solicitó su detención.
Polémico caso
El 11 de febrero de 2006, Agüero fue interceptado en la puerta de su hogar por “Cheito” y “Monito”, ambos menores de edad. Con un arma de fuego le exigieron que les entregara la motocicleta que utilizaba para trabajar como cadete.
De acuerdo con la investigación, la víctima se habría resistido y “Cheito” le habría disparado en la cabeza. El joven murió a los días de haber sufrido el ataque.
Ambos adolescentes, que cuentan con antecedentes, fueron alojados en el Roca durante más de un año y luego recuperaron la libertad.
Hasta el momento “Monito”, que está rehabilitándose en un hogar especial, es el único que cumple con la disposición judicial.
La jueza de Menores Nora Wexler había dispuesto que el adolescente de 16 años recuperara la libertad para viajar con su madre a La Rioja, provincia donde había conseguido trabajo. También le había advertido que si regresaba a Tucumán sin su autorización, volvería al Instituto Roca, donde estuvo detenido más de un año.
La madre de la víctima del crimen, Graciela Quiroz, denunció que había recibido información de que “Cheito” se encontraba en la provincia. Wexler le pidió a la Policía que trataran de confirmar o descartar esta información.
Personal al mando del comisario Víctor Raúl Zamorano salió a las calles para conseguir información sobre el paradero del adolescente. A pesar de que no lo encontraron, varios vecinos del barrio Juan XXIII, conocido como “La Bombilla”, lo habrían involcucrado como integrante de una banda de menores que se dedica a robos agravados y motoarrebatos. Con el informe en sus manos, la jueza solicitó su detención.
Polémico caso
El 11 de febrero de 2006, Agüero fue interceptado en la puerta de su hogar por “Cheito” y “Monito”, ambos menores de edad. Con un arma de fuego le exigieron que les entregara la motocicleta que utilizaba para trabajar como cadete.
De acuerdo con la investigación, la víctima se habría resistido y “Cheito” le habría disparado en la cabeza. El joven murió a los días de haber sufrido el ataque.
Ambos adolescentes, que cuentan con antecedentes, fueron alojados en el Roca durante más de un año y luego recuperaron la libertad.
Hasta el momento “Monito”, que está rehabilitándose en un hogar especial, es el único que cumple con la disposición judicial.







