La cárcel espera a uno de los líderes de la "Banda del Quiosquito"

Al joven se le imputa haber roto una vidriera para intentar robar el monitor de una computadora de un comercio del centro.

TRISTE IMAGEN. El joven es custodiado por un agente antes de ingresar al calabozo de la Seccional 10a. LA GACETA / JOSE NUNO
TRISTE IMAGEN. El joven es custodiado por un agente antes de ingresar al calabozo de la Seccional 10a. LA GACETA / JOSE NUNO
17 Junio 2007
La Justicia fue implacable con uno de los máximos líderes de la "Banda del Quiosquito". El juez Víctor Pérez no sólo aceptó el pedido de detención solicitado por el fiscal Alejandro Noguera, sino que además ordenó que fuera trasladado al penal de Villa Urquiza hasta tanto se defina su situación procesal. Por primera vez, el joven que ya cumplió 18 años, fue imputado como un mayor por el delito de tentativa de robo.
El viernes, según el personal de la Dirección de Patrulla Urbana, se escuchó un fuerte ruido en el negocio ubicado en Córdoba y Catamarca. Cuando los uniformados llegaron al lugar, encontraron a un joven intentando llevarse un monitor plasma de una computadora.
Descubrieron que el acusado había ingresado al local después de haber destruido la vidriera. Una vez que lo identificaron, confirmaron que se trataba de uno de los cabecillas de la "Banda del quiosquito". Por el modo en el que se produjo el intento de robo, los pesquisas, que actuaron bajo las órdenes del comisario Luis Ibáñez, sostienen que el joven podría estar vinculado al robo de revólveres que se produjo el jueves en una armería de 24 de Septiembre al 300.
El adolescente, cuando declaró ante el fiscal, dio a conocer otra versión de cómo se habían producido los hechos. Dijo que, en realidad él se había escondido en ese lugar porque un grupo de cinco integrantes de la barrabrava de San Martín lo perseguían para agredirlo, aunque no dio a conocer las razones del violento ataque.
El acusado también afirmó que el incidente se produjo cuando volvía de bailar de un boliche de la zona del ex Abasto. Desmintió que él hubiera roto el vidrio de una pedrada y, mucho menos, que hubiera intentado robar el monitor de una PC.
"Las actuaciones son totalmente falsas y tenemos pruebas para demostrarlo. Además, quiero aclarar que mi defendido fue duramente golpeado por los agentes que lo aprehendieron. Al personal lo denuncié por falsedad ideológica y por apremios ilegales", aseguró Alvaro Zelarayán, defensor del joven, cuyo nombre se mantiene en reserva por cuestiones legales.

Antecedentes
El detenido estuvo involucrado en cuatro causas, tres de ellas por lesiones. En todos los casos cumplió con las medidas tutelares que le impusieron los jueces de Menores, Nora Wexler y Raúl Ruiz.
Después de varios meses de ser investigado, el joven fue sobreseído en una causa por homicidio. El, junto a otro joven, protagonizaron una pelea en la que intervino el sargento Agapito Verduguez que disparó su arma para tratar de poner punto final a la trifulca. El proyectil impactó en el pecho del menor de César Navarro Murhell que murió horas después.
Esta es la primera vez que el adolescente, que pertenece a una familia de clase media y que estudia en un colegio privado, es acusado de robo. En varias oportunidades buscaron imputarle este delito, pero nunca consiguieron pruebas para hacerlo. Ahora el fiscal Noguera tiene un plazo de diez días hábiles para definir si solicitará que se le dicte la prisión preventiva o se disponga su libertad.

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