16 Junio 2007 Seguir en 
La conmoción se apoderó de los habitantes y transeúntes de Barrio Norte. Un automóvil se subió a la vereda y arrolló varias mesas de un bar de 25 de Mayo y Santa Fe, luego de chocar violentamente contra otro vehículo en esa esquina. Afortunadamente sólo se registraron daños materiales.
A las 11, por Sante Fe, circulaba en un Peugeot 306 Ana María Wilde de García. Por 25 de Mayo, lo hacía, Juana Ruth Rivero, en un VW Gol. Por razones que aún se desconocen, los vehículos chocaron en esa esquina.El impacto fue tan fuerte que el auto conducido por Wilde de García realizó una brusca maniobra, volteó al menos cuatro macetones y se llevó puesta varias mesas que terminaron rompiendo la ventana del bar que está en la esquina.
“Sentí el ruido y cuando me di vuelta para ver qué había pasado; ví al auto subiendo a la vereda y a tres personas levantándose para evitar ser atropelladas”, indicó Florencia Caram. “Estaba con un amigo tomando un café. Me levanté para mostrarle un papel y ví cómo se subía el auto. Si seguía sentado, me mataba”, contó Rodolfo.
El martes, en la misma esquina, un ciclista fue rozado por un ómnibus. Y el jueves de la semana pasada, a la noche, una joven subió con su auto a la vereda de un bar de 25 de Mayo y Corrientes, arrastrando varias mesas vacías
Ante la similitud de estos accidentes, el experto en Emergentología, Juan Masaguer, recordó que en el radio capitalino se registran 2.000 colisiones por trimestre, la mayoría de las cuales se producen en esquinas, de acuerdo con estadísticas de la Dirección de Educación Vial del municipio.
“El problema es del conductor. La ley nacional 24.449 (de Tránsito) es clara cuando establece que en calles céntricas la velocidad máxima es de 40. Es evidente que, si se derribaron los pilotes de esas esquinas, los vehículos habían superado ese límite”, explicó.
Desde que el año pasado comenzó a regir la ley Antitabaco, que prohibe fumar en lugares públicos cerrados, muchas personas eligen sentarse en las mesas de las veredas para poder fumar. Esto sucede en varias esquinas peligrosas de la ciudad donde hay bares, como 25 de Mayo y Santiago, Laprida y Mendoza, y Laprida y Corrientes, entre otras.
Una fuente de la dirección de Tránsito de la Municipalidad explicó que las macetas y los pilotes que instalan en las veredas los propietarios de muchos bares para minimizar la fuerza de un posible impacto, no están reglamentadas, porque son un obstáculo, pero que en algunos casos fue permitida su instalación. De todos modos, esto todavía debe ser discutido por Planeamiento Municipal.
A las 11, por Sante Fe, circulaba en un Peugeot 306 Ana María Wilde de García. Por 25 de Mayo, lo hacía, Juana Ruth Rivero, en un VW Gol. Por razones que aún se desconocen, los vehículos chocaron en esa esquina.El impacto fue tan fuerte que el auto conducido por Wilde de García realizó una brusca maniobra, volteó al menos cuatro macetones y se llevó puesta varias mesas que terminaron rompiendo la ventana del bar que está en la esquina.
“Sentí el ruido y cuando me di vuelta para ver qué había pasado; ví al auto subiendo a la vereda y a tres personas levantándose para evitar ser atropelladas”, indicó Florencia Caram. “Estaba con un amigo tomando un café. Me levanté para mostrarle un papel y ví cómo se subía el auto. Si seguía sentado, me mataba”, contó Rodolfo.
El martes, en la misma esquina, un ciclista fue rozado por un ómnibus. Y el jueves de la semana pasada, a la noche, una joven subió con su auto a la vereda de un bar de 25 de Mayo y Corrientes, arrastrando varias mesas vacías
Ante la similitud de estos accidentes, el experto en Emergentología, Juan Masaguer, recordó que en el radio capitalino se registran 2.000 colisiones por trimestre, la mayoría de las cuales se producen en esquinas, de acuerdo con estadísticas de la Dirección de Educación Vial del municipio.
“El problema es del conductor. La ley nacional 24.449 (de Tránsito) es clara cuando establece que en calles céntricas la velocidad máxima es de 40. Es evidente que, si se derribaron los pilotes de esas esquinas, los vehículos habían superado ese límite”, explicó.
Desde que el año pasado comenzó a regir la ley Antitabaco, que prohibe fumar en lugares públicos cerrados, muchas personas eligen sentarse en las mesas de las veredas para poder fumar. Esto sucede en varias esquinas peligrosas de la ciudad donde hay bares, como 25 de Mayo y Santiago, Laprida y Mendoza, y Laprida y Corrientes, entre otras.
Una fuente de la dirección de Tránsito de la Municipalidad explicó que las macetas y los pilotes que instalan en las veredas los propietarios de muchos bares para minimizar la fuerza de un posible impacto, no están reglamentadas, porque son un obstáculo, pero que en algunos casos fue permitida su instalación. De todos modos, esto todavía debe ser discutido por Planeamiento Municipal.
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