Las causas en las que actuaron los supuestos abogados podrían ser nulas
Algunos jueces aún no saben qué harán con los casos en los que participaron los sospechosos. El hombre que había sido detenido el miércoles recuperó su libertad luego de declarar. Delitos excarcelables. Aún se deben realizar pericias en los títulos apócrifos.
16 Junio 2007 Seguir en 
A los investigadores ya casi no les quedan dudas acerca de que las dos personas que están acusadas por usurpación de títulos y honores y por falsificación de instrumento público efectivamente estaban ejerciendo la abogacía en forma ilegal. La Justicia, además, analiza qué pasará con los casos judiciales en los que ambos sospechosos hayan intervenido, ya que podrían producirse pedidos de nulidad.
El jueves a la noche el juez federal No 2, Mario Racedo, le otorgó la libertad a Mario Alberto Murillo, el hombre que había sido detenido el miércoles, luego de un allanamiento en su casa de Yerba Buena. Pero Murillo y la otra sospechosa, Miryam Bulacio, continuarán acusados en la causa iniciada tras la denuncia de las autoridades del Colegio de Abogados. Según fuentes judiciales, ambos podrán seguir en libertad porque los delitos por los que están acusados son excarcelables.
El juez Racedo ya tiene en su poder los dos títulos que personal de la Policía Federal secuestró en el "estudio" de Murillo y en la casa de Bulacio. Estos serán analizados por peritos para determinar si son falsos o no. Pero el juez ya sabe que ninguno de los dos se recibió en la Universidad Nacional de Tucumán. Igualmente los sospechosos habían obtenido la matrícula profesional, ya que habían presentado los títulos y, según los investigadores, estaban ejerciendo. Según trascendió, el caso de Murillo sería más grave, ya que habría estado trabajando como abogado desde hace más de 10 años junto con su hermano, quien sí se recibió. Bulacio, en tanto, habría estado realizando tareas en un estudio jurídico, pero no habría firmado escritos ni litigado en Tribunales. Al Juzgado Federal llegaron consultas de la Justicia local, ya que algunos jueces advirtieron que, en el caso de Murillo, el imputado habría actuado como parte en distintos procesos. La duda que aún se mantiene es qué pasará con esas causas, ya que si, por ejemplo, Murillo actuó como defensor, la imputación (en cualquiera de los fueros) sería nula. En consecuencia se debería llamar nuevamente al sospechoso, designarle un abogado, e imputarlo nuevamente. Las fuentes judiciales consultadas indicaron que, en ese sentido, el problema es grave.
No se descarta que en las próximas horas el juez Racedo ordene nuevas medidas para profundizar la investigación.
El jueves a la noche el juez federal No 2, Mario Racedo, le otorgó la libertad a Mario Alberto Murillo, el hombre que había sido detenido el miércoles, luego de un allanamiento en su casa de Yerba Buena. Pero Murillo y la otra sospechosa, Miryam Bulacio, continuarán acusados en la causa iniciada tras la denuncia de las autoridades del Colegio de Abogados. Según fuentes judiciales, ambos podrán seguir en libertad porque los delitos por los que están acusados son excarcelables.
El juez Racedo ya tiene en su poder los dos títulos que personal de la Policía Federal secuestró en el "estudio" de Murillo y en la casa de Bulacio. Estos serán analizados por peritos para determinar si son falsos o no. Pero el juez ya sabe que ninguno de los dos se recibió en la Universidad Nacional de Tucumán. Igualmente los sospechosos habían obtenido la matrícula profesional, ya que habían presentado los títulos y, según los investigadores, estaban ejerciendo. Según trascendió, el caso de Murillo sería más grave, ya que habría estado trabajando como abogado desde hace más de 10 años junto con su hermano, quien sí se recibió. Bulacio, en tanto, habría estado realizando tareas en un estudio jurídico, pero no habría firmado escritos ni litigado en Tribunales. Al Juzgado Federal llegaron consultas de la Justicia local, ya que algunos jueces advirtieron que, en el caso de Murillo, el imputado habría actuado como parte en distintos procesos. La duda que aún se mantiene es qué pasará con esas causas, ya que si, por ejemplo, Murillo actuó como defensor, la imputación (en cualquiera de los fueros) sería nula. En consecuencia se debería llamar nuevamente al sospechoso, designarle un abogado, e imputarlo nuevamente. Las fuentes judiciales consultadas indicaron que, en ese sentido, el problema es grave.
No se descarta que en las próximas horas el juez Racedo ordene nuevas medidas para profundizar la investigación.







