16 Junio 2007 Seguir en 
CONCEPCION.- El triple homicida, Jorge Orlando Vera, estaría cercado por más de un centenar de policías en los montes serranos del oeste de Los Pizarro.
El hecho de que Vera aún permanezca prófugo inquieta cada vez más a parientes de las víctimas y a vecinos del pueblo quienes, aseguran, habían sido amenazados en reiteradas ocasiones por el criminal. Son personas que testimoniaron en su contra en el proceso penal tras el cual se condenó a nueve años de prisión a Vera.
Ayer a la mañana fueron sepultados los cuerpos de Olga Zamudio y de sus hijos Gustavo Antonio y Jorge Luis Vera, quienes fueron ejecutados por el violador el miércoles a la noche. El hecho se produjo a las 22. Desde entonces el temor se instaló en el pequeño pueblo del oeste de La Cocha. Los lugareños esperan que la tranquilidad retorne tras la captura de Vera. Y aseguran que si la Policía sigue sin detenerlo, ellos mismos están dispuestos a armarse y a salir a la caza del temible asesino. “Podemos hacer eso, pero también queremos que nos den autorización para matarlo. De lo contrario él nos ejecutará a nosotros”, dijo un lugareño. “En esta comunidad hay miedo tras las muerte de esos inocentes. Se ve que el tipo está loco y es capaz de seguir matando. La gente dejó de salir en las noches. En sus casas ponen detrás de las puertas los muebles más pesados que tienen. Es como si un monstruo anduviera suelto. Y así no se puede seguir”, dijo el mismo vecino.
Con un animal
No se descarta que Vera, tras cometer los crímenes, haya emprendido la fuga a caballo. La familia poseía uno e incluso Gustavo lo había estado utilizando hasta pocas horas de que lo mataran. El animal ahora está desaparecido.
La fiscal Cecilia Tasquer de Villaluenga se reunió ayer con el jefe de la Unidad Regional Sur (URS), comisario general Enrique Tarascio, a fin de interiorizarse de las acciones que está realizando la fuerza para tratar de dar con el homicida. La representante del ministerio público le reiteró la necesidad de que Vera sea capturado lo antes posible en virtud de su peligrosidad. En ese sentido lo facultó a que disponga de toda la logística y del personal necesario para el cumplimiento de lo ordenado. Tarascio, concentró principalmente a los investigadores en los montes serranos de Los Pizarro. Hacia esa zona vieron escapar a Vera tras cometer los crímenes. Nunca antes la Policía había dispuesto una movilización de efectivos de tal magnitud, pero, a pesar del número, aún no hay resultados. (C)
El hecho de que Vera aún permanezca prófugo inquieta cada vez más a parientes de las víctimas y a vecinos del pueblo quienes, aseguran, habían sido amenazados en reiteradas ocasiones por el criminal. Son personas que testimoniaron en su contra en el proceso penal tras el cual se condenó a nueve años de prisión a Vera.
Ayer a la mañana fueron sepultados los cuerpos de Olga Zamudio y de sus hijos Gustavo Antonio y Jorge Luis Vera, quienes fueron ejecutados por el violador el miércoles a la noche. El hecho se produjo a las 22. Desde entonces el temor se instaló en el pequeño pueblo del oeste de La Cocha. Los lugareños esperan que la tranquilidad retorne tras la captura de Vera. Y aseguran que si la Policía sigue sin detenerlo, ellos mismos están dispuestos a armarse y a salir a la caza del temible asesino. “Podemos hacer eso, pero también queremos que nos den autorización para matarlo. De lo contrario él nos ejecutará a nosotros”, dijo un lugareño. “En esta comunidad hay miedo tras las muerte de esos inocentes. Se ve que el tipo está loco y es capaz de seguir matando. La gente dejó de salir en las noches. En sus casas ponen detrás de las puertas los muebles más pesados que tienen. Es como si un monstruo anduviera suelto. Y así no se puede seguir”, dijo el mismo vecino.
Con un animal
No se descarta que Vera, tras cometer los crímenes, haya emprendido la fuga a caballo. La familia poseía uno e incluso Gustavo lo había estado utilizando hasta pocas horas de que lo mataran. El animal ahora está desaparecido.
La fiscal Cecilia Tasquer de Villaluenga se reunió ayer con el jefe de la Unidad Regional Sur (URS), comisario general Enrique Tarascio, a fin de interiorizarse de las acciones que está realizando la fuerza para tratar de dar con el homicida. La representante del ministerio público le reiteró la necesidad de que Vera sea capturado lo antes posible en virtud de su peligrosidad. En ese sentido lo facultó a que disponga de toda la logística y del personal necesario para el cumplimiento de lo ordenado. Tarascio, concentró principalmente a los investigadores en los montes serranos de Los Pizarro. Hacia esa zona vieron escapar a Vera tras cometer los crímenes. Nunca antes la Policía había dispuesto una movilización de efectivos de tal magnitud, pero, a pesar del número, aún no hay resultados. (C)







