16 Junio 2007 Seguir en 
CONCEPCION.- Mientras Jorge Orlando Vera, el hombre que el miércoles a la noche asesinó a su esposa y a sus hijos en Los Pizarro, permanece prófugo, la Justicia y la Policía se enfrascaron en una polémica oficial por lo sucedido. Es que los primeros dicen que se comunicó que el homicida no había regresado a la cárcel, y los segundos aseguran que eso no fue así.
El jefe de la Regional Sur, comisario general Enrique Tarascio, dijo: “Si hubiéramos sabido que este hombre no había regresado a la cárcel el lunes, tal como estaba dispuesto, sin dudas se habría dispuesto una consigna policial en la casa de las víctimas. Se sabía que había amenazado de muerte en reiteradas ocasiones a su esposa e hijos, pero no que estaba prófugo”.
Sin embargo, en la Sala II de la Cámara Penal del Centro Judicial de Concepción se indicó que cuando la Unidad Carcelaria Nº 3 informó que Vera no se había presentado tras gozar de una licencia excepcional de 48 horas, inmediatamente se libró un pedido de captura. “Este procedimiento no requiere de mucho formalismo; incluso, la solicitud se puede hacer por teléfono hasta tanto salga el escrito”, dijo el vocal Carlos Meschwitz. Vera está condenado a 9 años de prisión por haber violado a tres de sus hijas (no a dos como se había informado ayer). El sábado salió con permiso de la cárcel y no regresó. El miércoles a la noche fue hasta la vivienda de su familia y asesinó a balazos a su esposa, Olga Zamudio, de 48 años, y a sus hijos Gustavo Antonio, de 22 y Jorge Luis, de 18. Luego escapó.
Al ser consultado sobre el caso, Meschwitz exhibió un oficio judicial mediante el cual en 2005 ese tribunal había ordenado a la comisaría de La Cocha, ante la denuncia por amenazas de muerte que había radicado Zamudio, que se dispusieran las medidas necesarias para brindarle seguridad. El juez aseguró que cuando se enteraron de que Vera estaba prófugo hicieron la misma comunicación y ordenaron que se custodiara a la familia.
Una postura
“Nuestra Sala salió fortalecida ante lo sucedido ya que adoptó medidas acertadas contra la libertad del penado. No sólo en reiteradas ocasiones le negamos la libertad condicional, sino también la ampliación del régimen de salidas transitorias que él había solicitado” dijo. “Todo esto se hizo a pesar de los informes de la cárcel, en los cuales se aseguraba que Vera estaba en condiciones de reinsertarse en su familia y en la sociedad. Decían que tenía una conducta ejemplar y que su proceso de inserción era favorable” añadió Meschwitz. El juez recordó que este año había conocido a Vera. “Adoptaba una actitud sumisa, como si tratara de mostrarse inofensivo” apuntó el vocal. Vera fue condenado durante un juicio abreviado. Los jueces, en cambio, decidieron absolverlo del delito de corrupción de menores. Entre quienes testimoniaron en contra de Vera estaban su esposa Olga y su hijo Gustavo. Los investigadores no tienen dudas de que el móvil del ataque fue la venganza por los años que él estuvo detenido. (C)
El mensaje llegó y obligó a la Policía a doblegar los recaudos. Jorge Orlando Vera amenazó de muerte el jueves a una de sus hijas, a la que había violado hace siete años.
La niña, de 12 años, se encuentra bajo el cuidado de una familia con la autorización de su madre y de la Justicia desde 2002. La tutora señaló que una mujer llegó el jueves hasta su casa, luego de los crímenes, y le dijo que Vera estaba dispuesto a matar a toda su familia, inclusive a las tres niñas a las que había violado, hecho por el cual había sido condenado a nueve años de prisión.
La informante fue una señora que tiene a su cuidado a la otra de las víctimas del abuso sexual.
Ante esto, el jefe de Policía, comisario general Hugo Sánchez, decidió poner custodia en ambos hogares. Los domicilios, cuyas direcciones exactas se mantienen en reserva por cuestiones de seguridad, cuentan con vigilancia policial desde el jueves a la noche.
En custodia
La madre de las jóvenes, la mujer que fue asesinada el miércoles a la noche, había aceptado entregar a sus hijas en custodia a dos familias que viven lejos de Los Pizarro para que no sufrieran represalias tras la condena a su padre.
Igualmente la Justicia ya habría contactado a las familias para poner a su disposición a los profesionales psicólogos, que pueden colaborar en la contención de las pequeñas.
El jefe de la Regional Sur, comisario general Enrique Tarascio, dijo: “Si hubiéramos sabido que este hombre no había regresado a la cárcel el lunes, tal como estaba dispuesto, sin dudas se habría dispuesto una consigna policial en la casa de las víctimas. Se sabía que había amenazado de muerte en reiteradas ocasiones a su esposa e hijos, pero no que estaba prófugo”.
Sin embargo, en la Sala II de la Cámara Penal del Centro Judicial de Concepción se indicó que cuando la Unidad Carcelaria Nº 3 informó que Vera no se había presentado tras gozar de una licencia excepcional de 48 horas, inmediatamente se libró un pedido de captura. “Este procedimiento no requiere de mucho formalismo; incluso, la solicitud se puede hacer por teléfono hasta tanto salga el escrito”, dijo el vocal Carlos Meschwitz. Vera está condenado a 9 años de prisión por haber violado a tres de sus hijas (no a dos como se había informado ayer). El sábado salió con permiso de la cárcel y no regresó. El miércoles a la noche fue hasta la vivienda de su familia y asesinó a balazos a su esposa, Olga Zamudio, de 48 años, y a sus hijos Gustavo Antonio, de 22 y Jorge Luis, de 18. Luego escapó.
Al ser consultado sobre el caso, Meschwitz exhibió un oficio judicial mediante el cual en 2005 ese tribunal había ordenado a la comisaría de La Cocha, ante la denuncia por amenazas de muerte que había radicado Zamudio, que se dispusieran las medidas necesarias para brindarle seguridad. El juez aseguró que cuando se enteraron de que Vera estaba prófugo hicieron la misma comunicación y ordenaron que se custodiara a la familia.
Una postura
“Nuestra Sala salió fortalecida ante lo sucedido ya que adoptó medidas acertadas contra la libertad del penado. No sólo en reiteradas ocasiones le negamos la libertad condicional, sino también la ampliación del régimen de salidas transitorias que él había solicitado” dijo. “Todo esto se hizo a pesar de los informes de la cárcel, en los cuales se aseguraba que Vera estaba en condiciones de reinsertarse en su familia y en la sociedad. Decían que tenía una conducta ejemplar y que su proceso de inserción era favorable” añadió Meschwitz. El juez recordó que este año había conocido a Vera. “Adoptaba una actitud sumisa, como si tratara de mostrarse inofensivo” apuntó el vocal. Vera fue condenado durante un juicio abreviado. Los jueces, en cambio, decidieron absolverlo del delito de corrupción de menores. Entre quienes testimoniaron en contra de Vera estaban su esposa Olga y su hijo Gustavo. Los investigadores no tienen dudas de que el móvil del ataque fue la venganza por los años que él estuvo detenido. (C)
Dos de las hijas fueron amenazadas el jueves
El mensaje llegó y obligó a la Policía a doblegar los recaudos. Jorge Orlando Vera amenazó de muerte el jueves a una de sus hijas, a la que había violado hace siete años.
La niña, de 12 años, se encuentra bajo el cuidado de una familia con la autorización de su madre y de la Justicia desde 2002. La tutora señaló que una mujer llegó el jueves hasta su casa, luego de los crímenes, y le dijo que Vera estaba dispuesto a matar a toda su familia, inclusive a las tres niñas a las que había violado, hecho por el cual había sido condenado a nueve años de prisión.
La informante fue una señora que tiene a su cuidado a la otra de las víctimas del abuso sexual.
Ante esto, el jefe de Policía, comisario general Hugo Sánchez, decidió poner custodia en ambos hogares. Los domicilios, cuyas direcciones exactas se mantienen en reserva por cuestiones de seguridad, cuentan con vigilancia policial desde el jueves a la noche.
En custodia
La madre de las jóvenes, la mujer que fue asesinada el miércoles a la noche, había aceptado entregar a sus hijas en custodia a dos familias que viven lejos de Los Pizarro para que no sufrieran represalias tras la condena a su padre.
Igualmente la Justicia ya habría contactado a las familias para poner a su disposición a los profesionales psicólogos, que pueden colaborar en la contención de las pequeñas.







