10 Junio 2007 Seguir en 
CORDOBA.- El fiscal Javier Di Santo, que investiga el crimen de Nora Dalmasso, detalló en una entrevista concedida al diario "El Puntal de Río Cuarto", que el ADN encontrado en la escena del crimen y en el cuerpo de la víctima no está completo. "Hay una gran confusión con el tema del ADN. No se recuperó un perfil completo, sino lo que se llama un haplotipo de la línea paterna; es decir, la línea masculina de la familia Macarrón", comentó.
El fiscal agregó que ese perfil no tiene nombre ni apellido. "El informe sólo nos señala que es de la línea genética de la familia del viudo. Y comprende tanto al abuelo, Félix Macarrón; como al padre Marcelo; y al hijo Facundo, los tíos, y los primos. No se circunscribe a una persona sino a varias".
El haplotipo, explicó el biólogo molecular Alberto Kornblihtt, que fue entrevistado por el diario "Página 12", indica la combinación de ciertas variantes de secuencias de ADN que hay en el cromosoma, algo así como un patrón de código de barras en un supermercados.
Los especialistas sostienen que aún queda mucho camino para demostrar que el perfil genético pertenece a Facundo. Por ese motivo, en la ciudad de Río Cuarto se sospecha que este fue un nuevo paso en falso en la investigación del caso. "Dejar en libertad a un joven acusado de abuso sexual y homicidio calificado contra su propia madre implica un doble riesgo: para la sociedad y para el propio imputado", escribió Hernán Vaca Narvaja en una columna publicada por la revista "Noticias".
El viudo estaba en un torneo de golf en Punta del Este en el momento que se cometió el crimen y también reconoció haber mantenido relaciones sexuales con su mujer antes de irse de viaje, por lo que se pensó que los rastros encontrados podrían haber sido de él.
Esta posibilidad fue rápidamente descartada, ya que se confirmó que el viernes, día en el que Macarrón ya no estaba en Córdoba, se cambiaron las sábanas de la habitación donde encontraron sin vida a la mujer. A su vez, la esposa y una de las nietas de Félix Macarron testificaron que él durmió en su casa la noche del viernes. Fue así que Facundo quedó bajo la lupa. Los investigadores comenzaron a indagar dónde y con quién se había quedado el joven durante el día del crimen. El sostuvo que había permanecido en Córdoba, pero existe un período que iría entre las dos de la mañana y las 18 del sábado en el que el joven señaló que estuvo en su casa sólo. Ante este panorama, nadie puede acreditar sus dichos. Los pesquisas se sorprendieron además porque descubrieron que Facundo no sólo realizó ninguna llamada por su celular, sino que además apagó el aparato.
Facundo, quien se presentó en la fiscalía para notificarse de la imputación sería indagado en unos 10 días, dijo su abogado Benjamín Sonzini Astudillo.
En tanto, se conoció que el joven habló telefónicamente con sus abuelos maternos y les ratificó su inocencia: "Estoy bien abuelos, quédense tranquilos que yo soy inocente. Créanme", dijo. (Télam-NA)
El fiscal agregó que ese perfil no tiene nombre ni apellido. "El informe sólo nos señala que es de la línea genética de la familia del viudo. Y comprende tanto al abuelo, Félix Macarrón; como al padre Marcelo; y al hijo Facundo, los tíos, y los primos. No se circunscribe a una persona sino a varias".
El haplotipo, explicó el biólogo molecular Alberto Kornblihtt, que fue entrevistado por el diario "Página 12", indica la combinación de ciertas variantes de secuencias de ADN que hay en el cromosoma, algo así como un patrón de código de barras en un supermercados.
Los especialistas sostienen que aún queda mucho camino para demostrar que el perfil genético pertenece a Facundo. Por ese motivo, en la ciudad de Río Cuarto se sospecha que este fue un nuevo paso en falso en la investigación del caso. "Dejar en libertad a un joven acusado de abuso sexual y homicidio calificado contra su propia madre implica un doble riesgo: para la sociedad y para el propio imputado", escribió Hernán Vaca Narvaja en una columna publicada por la revista "Noticias".
El viudo estaba en un torneo de golf en Punta del Este en el momento que se cometió el crimen y también reconoció haber mantenido relaciones sexuales con su mujer antes de irse de viaje, por lo que se pensó que los rastros encontrados podrían haber sido de él.
Esta posibilidad fue rápidamente descartada, ya que se confirmó que el viernes, día en el que Macarrón ya no estaba en Córdoba, se cambiaron las sábanas de la habitación donde encontraron sin vida a la mujer. A su vez, la esposa y una de las nietas de Félix Macarron testificaron que él durmió en su casa la noche del viernes. Fue así que Facundo quedó bajo la lupa. Los investigadores comenzaron a indagar dónde y con quién se había quedado el joven durante el día del crimen. El sostuvo que había permanecido en Córdoba, pero existe un período que iría entre las dos de la mañana y las 18 del sábado en el que el joven señaló que estuvo en su casa sólo. Ante este panorama, nadie puede acreditar sus dichos. Los pesquisas se sorprendieron además porque descubrieron que Facundo no sólo realizó ninguna llamada por su celular, sino que además apagó el aparato.
Facundo, quien se presentó en la fiscalía para notificarse de la imputación sería indagado en unos 10 días, dijo su abogado Benjamín Sonzini Astudillo.
En tanto, se conoció que el joven habló telefónicamente con sus abuelos maternos y les ratificó su inocencia: "Estoy bien abuelos, quédense tranquilos que yo soy inocente. Créanme", dijo. (Télam-NA)







