Anticipan que habrá otras dos olas de frío polar antes de agosto

Las predicciones meteorológicas anuncian que se aproximan días de frío intenso y de alto consumo de energía para calefacción.

10 Junio 2007
El frío se instaló sin previo aviso. Azotó a todo el país, obligo a desempolvar antes de que llegue el invierno los abrigos y anticipó una crisis que los industriales venían temiendo desde el año pasado. La ola polar que se instaló en la Argentina a fines del mes pasado frenó el comienzo de la zafra azucarera e hizo que las otras industrias que operan en Tucumán tuvieran que parar sus maquinarias.
Ante la intensidad del frío y el incremento del consumo de energía, la Secretaría de Energía de la Nación ordenó que se suspendiera el suministro de gas natural a todas las industrias y las PyME que operan en la Argentina. Justificó la medida en la necesidad de garantizar la provisión de gas para los consumidores residenciales, que hicieron crecer la demanda en busca de calefacción.
En Tucumán, la disposición afectó a los 15 ingenios azucareros -algunos habían comenzado la zafra y otros estaban por hacerlo-, a las textiles, a las citrícolas, a Papelera Tucumán y a la planta de Arcor. Tras cinco días sin recibir el fluido, el suministro se restableció, de la mano de la mejora de las condiciones climáticas.

Un panorama incierto
Por el momento, la restricción en la utilización de energía para las industrias pasó. Pero los meteorólogos auguran que en lo que queda del mes y durante julio se vivirán jornadas aún más frías que las de mayo y anticipan que, seguramente, derivarán en nuevas crisis energéticas.
"Esperamos que se produzcan al menos dos golpes de aire polar importantes hasta julio, más intensos aún que los que se produjeron el mes pasado", afirmó el director del Observatorio Climatológico Sudamericano, Juan Minetti.
El experto detalló que la próxima ola polar afectará al país alrededor del 20 de junio. "Se espera que sea igual de intensa que la pasada, pero que se extienda durante un lapso mayor de tiempo", dijo.
Por las características de esta nueva ola de frío -intensa y de larga duración- Minetti estimó que, seguramente, derivará en una nueva crisis energética ante el incremento en la demanda de gas y de energía eléctrica. "La otra ola polar se producirá en los primeros días de julio. Esa será aún más profunda y creemos que en ese período hará epicentro el invierno en la provincia", advirtió. Por último, Minetti sostuvo que en octubre volverá el frío, de la mano de otra corriente polar, aunque estimó que no será tan problemática, teniendo en cuenta que durará pocos días y que se producirá fuera de temporada.

Preocupación entre los industriales tucumanos

La ola polar que se registró en mayo derivó en crisis energética y ya les dio un anticipo a los industriales tucumanos de los problemas que deberán enfrentar ante la posibilidad de que el invierno sea más crudo que en años anteriores.
"Observamos todo este proceso con mucha preocupación, porque no se observa que haya alguna solución ya planteada para el problema ni una postura clara del Gobierno nacional al respecto", sostuvo el presidente de la Unión Industrial de Tucumán (UIT), Fernando Allena.
"Estamos ante una situación muy difícil: si enfrentamos nuevas jornada de frío intenso, como las de hace algunas semanas, vamos a tener nuevos problemas con la provisión de energía", estimó. Allena se refirió de esta forma a la restricción en la utilización de gas natural que impuso la Secretaría de Energía de la Nación para las industrias. El industrial explicó que, desde el ámbito empresario, tampoco encuentran una solución para esta problemática. Y explicó que no pueden tomar decisiones de largo plazo, ante la falta de información respecto de la situación real del sector energético en el país y ante la falta de conocimiento respecto de cuáles son las previsiones del Gobierno nacional. "Estamos gestionando una reunión con autoridades nacionales para que nos informen qué debemos esperar para los próximos meses", sostuvo.
Allena insistió en que lo que necesita la industria es información clara. "Cambiar la matriz energética, por ejemplo, implica largos plazos de tiempo y mucha inversión, es decir, decisiones estratégicas de largo alcance. Eso significa planificar para el futuro y no podemos hacerlo si no sabemos qué piensa hacer el Gobierno nacional", explicó. Agregó que la crisis energética es más peligrosa para Tucumán, teniendo en cuenta que las citrícolas y los ingenios no pueden diferir la industrialización de sus productos, porque son perecederos. "No puede guardar la mercadería y esperar hasta que pase la crisis para producir, como sí pueden hacerlo otras actividades industriales. Las pérdidas pueden ser más profundas para nuestra provincia", concluyó.

Lo que pierden los ingenios por dejar de producir

El corte en el suministro de gas no sólo incide negativamente en la producción de los ingenios azucareros, sino también en la fuerza laboral temporaria de esa actividad. Así, por ejemplo, una fábrica grande puede dejar de producir cerca de 1.100 toneladas de azúcar diaria por el corte del servicio, lo que implica la no generación de $ 900.000. Si es un ingenio que produce 350 toneladas diarias de azúcar, las pérdidas pueden ascender a $ 310.000.
De la misma manera, por la inactividad del establecimiento, un obrero transitorio deja de cobrar su jornal diario, con todo el problema familiar que eso le genera.
Consultado por LA GACETA, el industrial azucarero, Julio Colombres, advierte que habrá más problemas de abastecimiento de gas en esta temporada, aunque no con la magnitud de la primera. "Esta situación puede explicarse por la desinversión que existe en el sector gasífero en la Argentina, que es enorme", dijo el también presidente de la Federación Económica de Tucumán (FET).