08 Junio 2007 Seguir en 
Por Facundo Pereyra, Redacción LA GACETA.El mundo estaba empezando a hacer plop cuando el rock era solo anglosajón, y nadie tenía nada para decir en otro idioma. Dos años antes de la salida al mercado del primer hitazo del rock en español, el de "La Balsa" de Los Gatos, parte de esa banda había roto la regla. Pero fueron Los Gatos, a partir del 67, los que mostraron que no alcanzaba con cantar en el mismo idioma en el que se hablaba en las calles, porque Londres y Nueva York eran lugares tan lejanos como la fonética que salían de los pocos discos que llegaban a estas costas y que ellos, como muchos otros, devoraban y trataban de imitar. Hasta que a alguno se le ocurrió buscarle la vuelta y hacer propios esos sonidos. El disco "Los Gatos" vendió 200.000 copias, una cifra que hoy envidiaría cualquier banda del maistream rockero. Con una aparente simpleza demasiado distante de la lírica refinada de Spinetta, por ejemplo, y con bases que suenan a la Edad de Piedra, instalaron en el imaginario popular argentino la idea de que era posible. Afortunadamente tuvieron razón, y le abrieron el paso a todo lo que se conoce hoy y a lo que está por venir. Gracias.








