Derivan pacientes del hospital de Niños

Los médicos y las autoridades dijeron que no tienen camas para seguir recibiendo pacientes.

PACIENCIA. La madres esperan varias horas para ser atendidas. LA GACETA / FRANCO VERA
PACIENCIA. La madres esperan varias horas para ser atendidas. LA GACETA / FRANCO VERA
06 Junio 2007
El hospital de Niños está saturado. Las 280 camas del nosocomio están ocupadas desde hace unas semanas y los médicos deben improvisar con camillas y sillones para poder atender a más de 800 chicos que llegan por día aquejados por con distintos problemas de salud.
Esta situación obliga a las autoridades del hospital a derivar a los pequeños a sanatorios privados, porque no tienen capacidad para seguir atendiéndolos. "Por falta de espacio físico y de camas, muchos chicos están siendo derivados", explicó uno de los médicos del servicio de Terapia Intensiva. Allí, a las seis camas existentes se les agregaron tres camillas para internar a pacientes que llegaron en estado de gravedad, con afecciones respiratorias.
Todos los días, los padres se amontonan en los pasillos de las salas de consulta o de la guardia y están muy preocupados. No sólo no saben si sus hijos serán recibidos, sino que aseguran que, como esos espacios son cerrados, los niños se contagian de distintas enfermedades durante las prolongadas esperas.
"Varios niños que necesitan cuidados intensivos fuera de terapia no pudieron ser recibidos, de manera que los derivamos a sanatorios privados; esto viene ocurriendo desde hace tres semanas", explicó la coordinadora de la Terapia Intermedia, Estela Dicola. A este panorama se le suma que la capacidad del nosocomio se ha reducido; hay 24 camas menos respecto del año pasado, al haberse cerrado la sala 5. Los cirujanos que se desempeñaban en esa área fueron transferidos al nuevo servicio de cirugía de niños que funciona en el hospital Avellaneda, según explicó Federico Voigt, médico de ese centro asistencial. La directora del nosocomio, Graciela Lavado, admitió que las dos alas nuevas del edificio, que fueron inauguradas en 2005, no están funcionando porque aún no disponen de energía eléctrica.