28 Mayo 2007 Seguir en 
La Paz.- La reunión entre el Gobierno de Evo Morales y los prefectos opositores, convocada en la central Cochabamba para destrabar la crisis política de poderes en Bolivia fracasó y dejó un panorama de incertidumbre.
La cita, que fue pedida por los seis prefectos de la oposición, de los nueve del país, terminó abruptamente y sin acuerdos en una situación calificada por los gobernadores opositores de fracaso absoluto por la posición cerrada del Gobierno, que a su turno acusó a estas autoridades de ponerse del lado de la corrupción y de la injusticia.
La reunión fue concertada después de que Morales solicitó al Parlamento la apertura de un juicio de responsabilidades a cuatro de los cinco ministros del Tribunal Constitucional, por cesantear a cuatro jueces de la Corte Suprema de Justicia, designados por decreto presidencial en diciembre pasado, aunque también debían tratarse temas regionales.
El prefecto de La Paz, José Luis Paredes, fue más lejos y dijo que el mandatario socialista tiene una estrategia para concentrar todo el poder para sí, al estilo de su homólogo venezolano, Hugo Chávez, que “gobierna por decretos y tiene al Tribunal Constitucional a sus órdenes”.
El mandatario regional, que junto con los gobernadores de las provincias de Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija y Cochabamba asistió a la cita, alertó que esta posición es peligrosa y que atenta contra una democracia que empieza a desmoronarse. Paredes reveló que durante las seis horas que duró la reunión intentaron convencer a Evo de que se abstenga de atacar al Poder Judicial, pero no hubo respuesta positiva. “Hay toda una estrategia para que todo el poder lo asuma Morales, el poder Legislativo, el Ejecutivo, el Judicial y el Tribunal Constitucional. Eso es peligroso”, ratificó.
Morales no se refirió en ningún momento a los alcances de la reunión y, según los medios locales, abandonó la reunión sin hacer declaraciones. Tampoco aludió a la cita en un discurso que pronunció ayer en Cochabamba, para celebrar a las Heroínas de la Coronilla, de la guerra de la independencia.
Pero sí salió al cruce el vocero presidencial, Alex Contreras, que arremetió otra vez contra los gobernadores, a quienes culpó del fracaso de la reunión, porque, dijo, se atrincheran en su posición de defender la corrupción y la injusticia. Luego aseguró que en la reunión debían también abordarse propuestas para el desarrollo de las regiones, pero que ningún prefecto presentó proyecto alguno, y negó que el presidente Morales intenta avasallar al Poder Judicial.
“Aparentemente que estos cinco prefectos tienen miedo a la fiscalización y al control social y por eso necesitan un Poder Judicial como el de las actuales características”, apuntó, al asegurar que los otros tres prefectos, afines al partido de Morales, están de acuerdo con los cambios. (AFP)
LA PAZ.- El presidente Evo Morales reafirmó ayer su decisión de reformar la justicia de Bolivia, empezando por enjuiciar al Tribunal Constitucional. Evo, que impulsa ambiciosas reformas económicas de línea estatista, defendió su visión de una justicia “liberadora” sólo horas después de rechazar una declaración del embajador de EEUU, Philip Goldberg, que subrayó la necesidad de defender la independencia de poderes, tras visitar a la Corte Suprema. Al respecto, Morales calificó de intromisión a la intervención del diplomático. La polémica demanda contra el Tribunal Constitucional, generó la reacción del presidente indígena: “vamos a recuperar la lucha de nuestros antepasados para que esta patria sea independiente, liberada y sobre todo viva con soberanía y dignidad”. En su discurso en Cochabamba, durante un acto de homenaje al Día de la Madre, Morales justificó su decisión de no retirar la demanda presentada a principios de mayo contra el Tribunal, que destituyó, ilegalmente según el Gobierno, a cuatro miembros de la Corte Suprema. (Reuter)
La cita, que fue pedida por los seis prefectos de la oposición, de los nueve del país, terminó abruptamente y sin acuerdos en una situación calificada por los gobernadores opositores de fracaso absoluto por la posición cerrada del Gobierno, que a su turno acusó a estas autoridades de ponerse del lado de la corrupción y de la injusticia.
La reunión fue concertada después de que Morales solicitó al Parlamento la apertura de un juicio de responsabilidades a cuatro de los cinco ministros del Tribunal Constitucional, por cesantear a cuatro jueces de la Corte Suprema de Justicia, designados por decreto presidencial en diciembre pasado, aunque también debían tratarse temas regionales.
El prefecto de La Paz, José Luis Paredes, fue más lejos y dijo que el mandatario socialista tiene una estrategia para concentrar todo el poder para sí, al estilo de su homólogo venezolano, Hugo Chávez, que “gobierna por decretos y tiene al Tribunal Constitucional a sus órdenes”.
El mandatario regional, que junto con los gobernadores de las provincias de Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija y Cochabamba asistió a la cita, alertó que esta posición es peligrosa y que atenta contra una democracia que empieza a desmoronarse. Paredes reveló que durante las seis horas que duró la reunión intentaron convencer a Evo de que se abstenga de atacar al Poder Judicial, pero no hubo respuesta positiva. “Hay toda una estrategia para que todo el poder lo asuma Morales, el poder Legislativo, el Ejecutivo, el Judicial y el Tribunal Constitucional. Eso es peligroso”, ratificó.
Morales no se refirió en ningún momento a los alcances de la reunión y, según los medios locales, abandonó la reunión sin hacer declaraciones. Tampoco aludió a la cita en un discurso que pronunció ayer en Cochabamba, para celebrar a las Heroínas de la Coronilla, de la guerra de la independencia.
Pero sí salió al cruce el vocero presidencial, Alex Contreras, que arremetió otra vez contra los gobernadores, a quienes culpó del fracaso de la reunión, porque, dijo, se atrincheran en su posición de defender la corrupción y la injusticia. Luego aseguró que en la reunión debían también abordarse propuestas para el desarrollo de las regiones, pero que ningún prefecto presentó proyecto alguno, y negó que el presidente Morales intenta avasallar al Poder Judicial.
“Aparentemente que estos cinco prefectos tienen miedo a la fiscalización y al control social y por eso necesitan un Poder Judicial como el de las actuales características”, apuntó, al asegurar que los otros tres prefectos, afines al partido de Morales, están de acuerdo con los cambios. (AFP)
Evo insiste en su decisión de reformar la Justicia boliviana
LA PAZ.- El presidente Evo Morales reafirmó ayer su decisión de reformar la justicia de Bolivia, empezando por enjuiciar al Tribunal Constitucional. Evo, que impulsa ambiciosas reformas económicas de línea estatista, defendió su visión de una justicia “liberadora” sólo horas después de rechazar una declaración del embajador de EEUU, Philip Goldberg, que subrayó la necesidad de defender la independencia de poderes, tras visitar a la Corte Suprema. Al respecto, Morales calificó de intromisión a la intervención del diplomático. La polémica demanda contra el Tribunal Constitucional, generó la reacción del presidente indígena: “vamos a recuperar la lucha de nuestros antepasados para que esta patria sea independiente, liberada y sobre todo viva con soberanía y dignidad”. En su discurso en Cochabamba, durante un acto de homenaje al Día de la Madre, Morales justificó su decisión de no retirar la demanda presentada a principios de mayo contra el Tribunal, que destituyó, ilegalmente según el Gobierno, a cuatro miembros de la Corte Suprema. (Reuter)






