28 Mayo 2007 Seguir en 
Caracas.- Una marcha del oficialismo recorrió la capital venezolana para celebrar el fin de la concesión del canal privado Radio Caracas (RCTV), al tiempo que portavoces del gobierno rechazaron la opinión de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) de que en el país está en peligro la libertad de expresión.
Simpatizantes del presidente Hugo Chávez llamaron a celebrar con una fiesta popular la salida del aire de RCTV por el vencimiento de su licencia de transmisión, y la entrada del nuevo canal Televisora Venezolana Social (Teves), creada por el gobierno, que ocupará la frecuencia que usó durante 53 años RCTV. La marcha, del oeste hasta el centro de la ciudad, fue acompañada por cientos de personas que llevaban camisetas rojas y pancartas contra RCTV. El alcalde metropolitano, Juan Barreto, acompañó la manifestación y llamó al pueblo a celebrar la recuperación de una frecuencia que según dijo fue "secuestrada" por un grupo privado durante 53 años.
"Los invitamos a todos a esta rumba (fiesta) para celebrar la restitución de los derechos del pueblo y la recuperación de esta frecuencia que estaba secuestrada", indicó. Asimismo, el alcalde de Caracas, Freddy Bernal, señaló que a la medianoche comienza la transmisión de un medio que garantiza la información veraz y objetiva y entretenimiento sano. "Teves garantiza una actuación permanente, una escuela para la vida y un crecimiento espiritual y emocional sano", afirmó.
Aseguró que en la ciudad habrá "vítores, cantos, banderas para decirle a Venezuela que la inmensa mayoría estamos con la democracia, la Constitución, los valores, la ética, la moral y las buenas costumbres y el derecho a un entretenimiento sano". Bernal dijo que RCTV lamentablemente durante muchos años generó violencia, enfrentamiento, desasosiego, tristeza y odio". A su vez, la vicepresidenta de la Asamblea Nacional, Desireé Santos, rechazó las opiniones de la delegación de la SIP que visita el país respecto a que estaría en peligro la libertad de prensa en Venezuela. Indicó que la SIP es un sindicato patronal y que por eso la lucha "sigue siendo ideológica", entre quienes quieren una televisión dirigida por los dueños de los medios y quienes quieren una televisión al servicio del país. Dijo que en el país ocurrirá un hecho legítimo que no atenta contra la libertad de expresión, como es el vencimiento de una concesión. La directora de Responsabilidad y Producción Nacional Independiente del Ministerio de Información, María Alejandra Díaz, dijo que las declaraciones de la SIP "son una injerencia contra la política y la legislación de Venezuela" y acusó al grupo de llamar a la desobediencia de las leyes en el país. Por su parte, el director de la empresa dueña de RCTV, Marcel Granier, advirtió que el fin de la licencia de la televisora marca el giro de Venezuela hacia el totalitarismo. (DPA)
Caracas.- Una delegación de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) se solidarizó ayer con Radio Caracas Televisión, que dejó de emitir por no haber sido renovada su concesión, y expresó su preocupación con la libertad de prensa en Venezuela.
"Hemos venido a demostrar la solidaridad de la prensa libre continental y nos preocupa muchísimo que la libertad de prensa pueda perecer ya en Venezuela", dijo en rueda de prensa Julio Muñoz, presidente de la SIP.
Gobiernos autoritarios
El titular de la comisión de libertad de prensa e información de la SIP, Gonzalo Marroquín, señaló a su vez que "lo que se está haciendo es limitar el acceso a la información con este cierre".
"Todos los gobiernos de tendencias autoritarias e intolerantes son los que inmediatamente intentan controlar los medios de comunicación y acallar a la prensa", sostuvo Marroquín.
"Es una medida que tiende a intimidar a otros medios de comunicación para que la información sea mucho más restringida. Así que es un peligro que afecta no solo al medio que se va a cerrar, sino lo más grave es que se está afectando a toda la sociedad venezolana", agregó. La Sociedad Interamericana de Prensa ha visitado el país en nueve oportunidades desde que el presidente Chávez ejerció el poder.
En las últimas visitas, el gobierno venezolano no recibió a sus delegaciones, por considerarla una organización de los patrones de la prensa continental, a los que acusa de ejercer "una dictadura mediática". (AFP-NA)
Simpatizantes del presidente Hugo Chávez llamaron a celebrar con una fiesta popular la salida del aire de RCTV por el vencimiento de su licencia de transmisión, y la entrada del nuevo canal Televisora Venezolana Social (Teves), creada por el gobierno, que ocupará la frecuencia que usó durante 53 años RCTV. La marcha, del oeste hasta el centro de la ciudad, fue acompañada por cientos de personas que llevaban camisetas rojas y pancartas contra RCTV. El alcalde metropolitano, Juan Barreto, acompañó la manifestación y llamó al pueblo a celebrar la recuperación de una frecuencia que según dijo fue "secuestrada" por un grupo privado durante 53 años.
"Los invitamos a todos a esta rumba (fiesta) para celebrar la restitución de los derechos del pueblo y la recuperación de esta frecuencia que estaba secuestrada", indicó. Asimismo, el alcalde de Caracas, Freddy Bernal, señaló que a la medianoche comienza la transmisión de un medio que garantiza la información veraz y objetiva y entretenimiento sano. "Teves garantiza una actuación permanente, una escuela para la vida y un crecimiento espiritual y emocional sano", afirmó.
Aseguró que en la ciudad habrá "vítores, cantos, banderas para decirle a Venezuela que la inmensa mayoría estamos con la democracia, la Constitución, los valores, la ética, la moral y las buenas costumbres y el derecho a un entretenimiento sano". Bernal dijo que RCTV lamentablemente durante muchos años generó violencia, enfrentamiento, desasosiego, tristeza y odio". A su vez, la vicepresidenta de la Asamblea Nacional, Desireé Santos, rechazó las opiniones de la delegación de la SIP que visita el país respecto a que estaría en peligro la libertad de prensa en Venezuela. Indicó que la SIP es un sindicato patronal y que por eso la lucha "sigue siendo ideológica", entre quienes quieren una televisión dirigida por los dueños de los medios y quienes quieren una televisión al servicio del país. Dijo que en el país ocurrirá un hecho legítimo que no atenta contra la libertad de expresión, como es el vencimiento de una concesión. La directora de Responsabilidad y Producción Nacional Independiente del Ministerio de Información, María Alejandra Díaz, dijo que las declaraciones de la SIP "son una injerencia contra la política y la legislación de Venezuela" y acusó al grupo de llamar a la desobediencia de las leyes en el país. Por su parte, el director de la empresa dueña de RCTV, Marcel Granier, advirtió que el fin de la licencia de la televisora marca el giro de Venezuela hacia el totalitarismo. (DPA)
La libertad de prensa preocupa a la SIP
Caracas.- Una delegación de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) se solidarizó ayer con Radio Caracas Televisión, que dejó de emitir por no haber sido renovada su concesión, y expresó su preocupación con la libertad de prensa en Venezuela.
"Hemos venido a demostrar la solidaridad de la prensa libre continental y nos preocupa muchísimo que la libertad de prensa pueda perecer ya en Venezuela", dijo en rueda de prensa Julio Muñoz, presidente de la SIP.
Gobiernos autoritarios
El titular de la comisión de libertad de prensa e información de la SIP, Gonzalo Marroquín, señaló a su vez que "lo que se está haciendo es limitar el acceso a la información con este cierre".
"Todos los gobiernos de tendencias autoritarias e intolerantes son los que inmediatamente intentan controlar los medios de comunicación y acallar a la prensa", sostuvo Marroquín.
"Es una medida que tiende a intimidar a otros medios de comunicación para que la información sea mucho más restringida. Así que es un peligro que afecta no solo al medio que se va a cerrar, sino lo más grave es que se está afectando a toda la sociedad venezolana", agregó. La Sociedad Interamericana de Prensa ha visitado el país en nueve oportunidades desde que el presidente Chávez ejerció el poder.
En las últimas visitas, el gobierno venezolano no recibió a sus delegaciones, por considerarla una organización de los patrones de la prensa continental, a los que acusa de ejercer "una dictadura mediática". (AFP-NA)






