27 Mayo 2007 Seguir en 
BEIRUT.- El frágil cese del fuego entre el Ejército libanés y el grupo extremista sunnita Fatah al Islam se rompió anoche con disparos de ametralladoras y misiles en el campo de refugiados palestinos Nahr al Bared.
Los intercambios de disparos comenzaron poco antes de la medianoche en Nahr al Bared, en el norte libanés, donde se ocultan militantes de Fatah al Islam, un grupo cercano a la red Al Qaeda. Los combates duraron unos veinte minutos.
Fuentes del Ejército libanés afirmaron que el enfrentamiento comenzó cuando las tropas observaron movimientos en las afueras del campamento.
En tanto, la cadena qatarí Al Yazira difundió una entrevista con el líder de Fatah, Shaker al Abssi, que dijo que los sunnitas de Líbano liderarán desde ahora la lucha contra Estados Unidos e Israel. Al Abssi descartó cualquier plan de rendición y afirmó: “nosotros lucharemos”. Negó asimismo informaciones acerca de que había resultado herido durante un tiroteo, a la vez que denunció que un tercer involucrado en el conflicto estaba fogoneando la situación al disparar tanto contra el Ejército libanés como contra Fatah al Islam. La tregua permitió que horas antes un grupo de 38 personas, integrado sólo por mujeres y niños, pudiera abandonar el campo de refugiados. Todavía permanecen en el campamento de Nahr al Bared unos 10.000 de los 40.000 refugiados usuales, según cifras de funcionarios de la ONU. (DPA)
Los intercambios de disparos comenzaron poco antes de la medianoche en Nahr al Bared, en el norte libanés, donde se ocultan militantes de Fatah al Islam, un grupo cercano a la red Al Qaeda. Los combates duraron unos veinte minutos.
Fuentes del Ejército libanés afirmaron que el enfrentamiento comenzó cuando las tropas observaron movimientos en las afueras del campamento.
En tanto, la cadena qatarí Al Yazira difundió una entrevista con el líder de Fatah, Shaker al Abssi, que dijo que los sunnitas de Líbano liderarán desde ahora la lucha contra Estados Unidos e Israel. Al Abssi descartó cualquier plan de rendición y afirmó: “nosotros lucharemos”. Negó asimismo informaciones acerca de que había resultado herido durante un tiroteo, a la vez que denunció que un tercer involucrado en el conflicto estaba fogoneando la situación al disparar tanto contra el Ejército libanés como contra Fatah al Islam. La tregua permitió que horas antes un grupo de 38 personas, integrado sólo por mujeres y niños, pudiera abandonar el campo de refugiados. Todavía permanecen en el campamento de Nahr al Bared unos 10.000 de los 40.000 refugiados usuales, según cifras de funcionarios de la ONU. (DPA)






