El líder radical chiíta propone la paz a los sunnitas de Irak

El Congreso estadounidense liberó U$S 100.000 millones más para financiar la guerra. Moqtada al Sadr salió de la clandestinidad, pero sufrió fuertes bajas entre sus filas por parte de las fuerzas del gobierno.

ni la sombra. Residentes de Ciudad Sadr observan lo que quedó del mercado del barrio bagdadí luego de un bombardeo aéreo estadounidense. REUTERS
ni la sombra. Residentes de Ciudad Sadr observan lo que quedó del mercado del barrio bagdadí luego de un bombardeo aéreo estadounidense. REUTERS
26 Mayo 2007
BAGDAD.- El clérigo chiíta Moqtada al Sadr, que permaneció en la clandestinidad desde febrero, reapareció ayer en público encabezando la oración musulmana de los viernes en la gran mezquita de Kufa, en el centro de Irak. Ante miles de fieles, el líder espiritual exigió la retirada del ejército estadounidense o al menos un calendario de repliegue, y respecto del derramamiento de sangre que se vive día a día entre iraquíes, ofreció la paz a los sunnitas.
Mientras dirigía el sermón, fuerzas especiales británicas mataron al líder de su temida milicia, el Ejército Mehdi, en la sureña ciudad de Basora. Abu Qader murió acribillado a balazos cuando salía de su oficina. Basora posee los principales campos petrolers de Irak y es la puerta de acceso al Golfo Pérsico. Asimismo, a primera hora de ayer, un ataque aéreo estadounidense devastó un mercado del gigantesco barrio chiíta bagdadí Ciudad Sadr.
El carismático clérigo emergió para bautizar a EEUU, a Gran Bretaña y a Israel como el “trío del mal”. El movimiento político que lídera este joven clérigo radical ocupa 30 de los 275 escaños en el Parlamento iraquí, y hasta abril tenía seis ministros en el gabinete, que renunciaron en repudio por la decisión del gobierno de mantener al país bajo el régimen de ocupación.

El arma financiera
La reaparición de Al Sadr ocurre en un momento crucial para el primer ministro iraquí, el chiíta Nuri al Maliki, que está bajo presión creciente de Washington para alcanzar objetivos y promover la reconciliación. El presidente estadounidense, George W. Bush, reafirmó ayer estos conceptos, un día después de que el Congreso liberó U$S 100.000 millones más para financiar las operaciones en Irak. La decisión no contó con la cláusula que había impuesto la mayoría demócrata, de fijar una agenda de retiro. 

Alimento de campaña
Entretanto, los candidatos a la Casa Blanca en las elecciones de 2008 intercambiaron críticas un día después de la aprobación de la ley para Irak. Los senadores demócratas Hillary Clinton y Barack Obama, principales candidatos presidenciales demócratas, que votaron en contra del proyecto, fueron acusados por el republicano John McCain, que también puja por llegar a la Casa Blanca, de haber optado por una política de capitulación. Mitt Romney, otro candidato a la nominación republicana, dijo que Clinton no tienen liderazgo y que es inexperta en materia de seguridad nacional. Obama le replicó a McCain. “El cree que la política en Irak funciona. Pero tuvo que usar chaleco antibalas, diez vehículos blindados, dos helicópteros Apache y 100 soldados armados hasta los dientes a su lado para poder pasear hace unas semanas por Bagdad”.
En tanto, funcionarios iraníes y estadounidenses se reunirán el lunes para tratar la estabilidad en Irak, en un raro acercamiento entre dos enemigos ideológicos. Irán ha dicho que las conversaciones, sostenidas a petición de líderes iraquíes, se centrarán en la situación en ese país, y desechó la posibilidad de discutir otros asuntos, incluido el controvertido programa nuclear de la república islámica. Estados Unidos y Gran Bretaña acusan a Irán de fomentar la violencia en Irak apoyando a la milicia chiíta con armas y tecnología. (Reuter-AFP-NA-DPA)

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