25 Mayo 2007 Seguir en 
FATIMA/LISBOA, Portugal / LONDRES, Inglaterra.- Los padres de Madeleine, la niña británica secuestrada hace tres semanas, rezaron por su retorno a salvo en Fátima, el santuario católico sagrado de Portugal.
Kate y Gerry McCann oraron y asistieron a la misa en el Santuario de Fátima, donde se cree que la Virgen María se apareció ante tres niños pastores y predijo el intento de asesinato contra el Papa Juan Pablo II en 1981.
Los McCann han ido a misa casi todos los días desde que su hija Madeleine desapareció de su dormitorio el 3 de mayo, en el pequeño centro turístico de Algarve, en Praia da Luz.
“Su fe es muy importante para ellos y esta fue una visita espiritual profundamente movilizadora e importante”, dijo un portavoz de la familia McCann.
Mientras los McCann caminaban alrededor del santuario, varios peregrinos se acercaron a darles su apoyo, los abrazaron y saludaron. Un hombre, incluso, mostró un cartel que decía “Irlanda reza por Madeleine”.
“Están inmensamente agradecidos con todos los que les han dado sus buenos deseos, flores, regalos y con quienes han rezado por ellos”, dijo el portavoz. “Cada oración es importante, juntan fuerzas de cada uno en su búsqueda de Madeleine”, agregó.
No hay pistas
Los forenses portugueses ratificaron que no encontraron evidencias contra el único sospechoso del secuestro de Madeleine McCann.
Las pruebas de ADN realizadas a muestras de cabello, sudor y ropa a un hombre británico no hicieron progresar la investigación, dijo Duarte Nuno Vieira, presidente de Instituto Nacional de Medicina Legal. “Las muestras pudieron haber sido contaminadas, posiblemente por insectos”, añadió.
Tampoco se encontró vínculo alguno con Madeleine en las muestras tomadas a un sospechoso ruso, amigo del británico, aunque se siguen realizando tests. Ambos hombres viven cerca del complejo turístico del que desapareció la niña. (Reuters - DPA)
Kate y Gerry McCann oraron y asistieron a la misa en el Santuario de Fátima, donde se cree que la Virgen María se apareció ante tres niños pastores y predijo el intento de asesinato contra el Papa Juan Pablo II en 1981.
Los McCann han ido a misa casi todos los días desde que su hija Madeleine desapareció de su dormitorio el 3 de mayo, en el pequeño centro turístico de Algarve, en Praia da Luz.
“Su fe es muy importante para ellos y esta fue una visita espiritual profundamente movilizadora e importante”, dijo un portavoz de la familia McCann.
Mientras los McCann caminaban alrededor del santuario, varios peregrinos se acercaron a darles su apoyo, los abrazaron y saludaron. Un hombre, incluso, mostró un cartel que decía “Irlanda reza por Madeleine”.
“Están inmensamente agradecidos con todos los que les han dado sus buenos deseos, flores, regalos y con quienes han rezado por ellos”, dijo el portavoz. “Cada oración es importante, juntan fuerzas de cada uno en su búsqueda de Madeleine”, agregó.
No hay pistas
Los forenses portugueses ratificaron que no encontraron evidencias contra el único sospechoso del secuestro de Madeleine McCann.
Las pruebas de ADN realizadas a muestras de cabello, sudor y ropa a un hombre británico no hicieron progresar la investigación, dijo Duarte Nuno Vieira, presidente de Instituto Nacional de Medicina Legal. “Las muestras pudieron haber sido contaminadas, posiblemente por insectos”, añadió.
Tampoco se encontró vínculo alguno con Madeleine en las muestras tomadas a un sospechoso ruso, amigo del británico, aunque se siguen realizando tests. Ambos hombres viven cerca del complejo turístico del que desapareció la niña. (Reuters - DPA)






