Un joven no podrá beber alcohol ni ir a boliches tras embestir a policías

La fiscal Marnero le impuso al acusado un tratamiento psicológico y diversas prohibiciones. La funcionaria les advirtió a los padres del muchacho que si no cumplen con lo dispuesto, deberán pagar $ 50.000.

25 Mayo 2007
El joven que atropelló a dos agentes de Policía el sábado recuperó la libertad después de haberse comprometido ante la Justicia a cumplir con una serie de medidas con las que se pretende que no vuelva a cometer actos de inconducta.
Luis Alberto Mayoral, de 20 años, está acusado de haber embestido a las 5 a los agentes Delfín Mamaní y Martín González, quienes estaban realizando un desvío de tránsito en la esquina de 25 de Mayo y 24 de Septiembre. El joven, según la Policía, intentó darse a la fuga, pero fue aprehendido por personal del Comando Radioeléctrico en la esquina de avenida Avellaneda y Francia. Según la investigación, en aparente estado de ebriedad, el muchacho embistió las vallas de seguridad que estaban colocadas en esa intersección, sin darle tiempo a los policías a apartarse. Mayoral conducía un Chevrolet Corsa gris, patente DII 905, que quedó con al parabrisas y con el extremo derechos destrozados a raíz de la violenta colisión.
Las víctimas estaban afectadas al operativo de seguridad que se realizó con motivo de la visita de varios gobernadores brasileños. Sólo Mamaní permanece internado, puesto que debió ser operado a raíz de las fracturas expuestas que sufrió en el incidente. Tanto Mamaní como González prestan servicio en la comisaría de Tafí del Valle.Si bien es cierto que el delito del que está acusado es excarcelable, la fiscal III de Instrucción, Teresita Marnero, antes de aceptar que quede en libertad, lo obligó a comprometerse a no tomar bebidas alcohólicas, a no asistir a centros nocturnos, a no abandonar a la provincia, y a recibir tratamiento psicológico o psiquiátrico.
Periódicamente, el profesional que lo asista deberá enviar un informe sobre los avances o retrocesos del tratamiento. En caso de que no cumpla con algunas de estas restricciones, su padre deberá pagar los $ 50.000 que se fijó de caución.
La fiscal se reunió con el acusado y con sus padres y les advirtió que el episodio había sido muy grave, y que el joven debía cumplir con todas las órdenes de la Justicia. No dudó en asegurarles que si lo que ella decidía no se cumplía haría caer todo el peso de la ley sobre el muchacho. "Es una medida ejemplar. No es común que una fiscal haga algo así, pero, por lo grave del caso, las medidas son correctas", indicó Diego Rija, defensor de Mayoral. "Mi defendido está dispuesto a hacer todo lo que se le exige. Sabe perfectamente lo que hizo y no pretende deslindar responsabilidad alguna. Así fue desde el primer momento", agregó.
No es la primera vez que la Justicia decide liberar a jóvenes imputados, siempre y cuando cumplan con una serie de medidas. Mauricio Fortini y Luis Cura, los acusados de haber agredido al martillero Francisco González realizaron junto a sus respectivas familias, un tratamiento contra la violencia. Sin embargo, es la primera vez que es un fiscal el que decide hacer algo así, adelantándose a la posible resolución de un juez.
Esa fue una de las medidas restrictivas que les impuso la jueza V de Instrucción Mirta del Valle Lenis de Vera, para que pudieran recuperar la libertad. También los obligaron a no salir de noche, a no consumir bebidas alcohólicas y a presentarse periódicamente ante la Justicia para evaluar su comportamiento. Hasta el momento, cumplen las órdenes.

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