25 Mayo 2007 Seguir en 
LA HABANA.- Hace diez meses, Fidel Castro fue víctima de una crisis intestinal que lo obligó a ser sometido a varias cirugías y a una inédita delegación del poder en su hermano Raúl, sucesor constitucional y cinco años menor. Ahora entreabrió el velo del secreto que cubre su salud, al asegurar que mejora tras varias operaciones, pero desestima una pronta reaparición ante cámaras y mantiene la incógnita de un retorno al poder.
En su undécimo artículo, publicado ayer en el diario Granma, dio por primera vez detalles sobre su estado, aunque aún mantiene en el misterio el origen de su enfermedad. Varias cirugías -las primeras sin éxito-, alimentación parenteral, reposo absoluto, forman parte del relato. “He ido mejorando y mantengo un peso estable, alrededor de los 80 kilogramos”, precisó.
La factura
A los casi 81 años, que cumplirá el 13 de agosto, y con cerca de medio siglo al mando de la isla, Castro admitió: “ningún peligro es mayor que los relacionados con la edad y con una salud de la cual abusé en los tiempos azarosos que me correspondió vivir”. El cuerpo le pasó factura al presidente del despacho a cuestas, el de discursos interminables y de trabajo hasta el amanecer, que ahora dice estar dedicado a reflexionar y a escribir.
Hasta ahora sólo apareció en fotos, en seis videos y junto con amigos como el presidente venezolano, Hugo Chávez, y otras personalidades, la última un dirigente chino, en abril. “Para filmes y fotos que requieren recortarme constantemente el cabello, la barba, el bigote, no tengo ahora tiempo. Tales presentaciones, además, multiplican las solicitudes de entrevistas”, manifestó. Sus últimas fotos son de abril, y en video no es visto desde el 30 de enero. (AFP-NA)
En su undécimo artículo, publicado ayer en el diario Granma, dio por primera vez detalles sobre su estado, aunque aún mantiene en el misterio el origen de su enfermedad. Varias cirugías -las primeras sin éxito-, alimentación parenteral, reposo absoluto, forman parte del relato. “He ido mejorando y mantengo un peso estable, alrededor de los 80 kilogramos”, precisó.
La factura
A los casi 81 años, que cumplirá el 13 de agosto, y con cerca de medio siglo al mando de la isla, Castro admitió: “ningún peligro es mayor que los relacionados con la edad y con una salud de la cual abusé en los tiempos azarosos que me correspondió vivir”. El cuerpo le pasó factura al presidente del despacho a cuestas, el de discursos interminables y de trabajo hasta el amanecer, que ahora dice estar dedicado a reflexionar y a escribir.
Hasta ahora sólo apareció en fotos, en seis videos y junto con amigos como el presidente venezolano, Hugo Chávez, y otras personalidades, la última un dirigente chino, en abril. “Para filmes y fotos que requieren recortarme constantemente el cabello, la barba, el bigote, no tengo ahora tiempo. Tales presentaciones, además, multiplican las solicitudes de entrevistas”, manifestó. Sus últimas fotos son de abril, y en video no es visto desde el 30 de enero. (AFP-NA)






