Volvieron a atacar la casa de una abogada

Laura Figueroa impulsa la búsqueda de presuntos desaparecidos durante la dictadura en el Pozo de Vargas. El jueves habrá un acto de repudio.

INTIMIDACION. Los desconocidos ingresaron a la vivienda, causaron destrozos y robaron varias cosas.
INTIMIDACION. Los desconocidos ingresaron a la vivienda, causaron destrozos y robaron varias cosas.
30 Octubre 2002
En las últimas horas, los domicilios de la abogada Laura Figueroa, del fiscal federal Emilio Ferrer y de la Iglesia Metodista (donde funciona el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos -MEDH-) fueron violados. Un punto de contacto los une: son actores de la investigación que lleva adelante el juez federal Felipe Terán en la búsqueda de restos de detenidos desaparecidos durante el Gobierno militar en el Pozo de Vargas. En el caso de Figueroa hubo un detenido.
La abogada es patrocinante del MEDH, y en las últimas dos semanas sufrió robos a mano armada e intimidaciones, que relacionó con su labor como defensora de derechos humanos. En la noche del lunes, mientras Figueroa estaba ausente, aserraron la reja de una ventana e ingresaron al domicilio. Robaron un televisor y bienes de valor afectivo, y dejaron papeles y ropa desparramada y una llave de una puerta interior en el felpudo de ingreso. No quedó ni una huella de barro en el piso.
"Es un tiro por elevación al juez, quien es el director del proceso. En los últimos meses, Terán fue víctima de sospechosos actos de supuestos delitos comunes, pero deben preguntarle a él para mayores datos", deslizó la letrada. Recordó que el sábado por la noche, se aserró un portón de la Iglesia Metodista y se dejó una escalera contra una pared.
Cuando Ferrer estaba en la casa de Figueroa, comprobando el nuevo ataque, desconocidos entraron en su propio domicilio, de Entre Ríos al 900, por los techos, atravesaron la casa y salieron por el frente, dejando abierto el portón (tiene llave y traba por dentro) y sin robar absolutamente nada, mientras el resto de la familia dormía. Dos semanas atrás le había pasado lo mismo.
"Son claras señales, mensajes que me enviaron", destacó el fiscal, sin identificar a los autores intelectuales de ese hecho. En esa propiedad vivió el senador desaparecido Dardo Molina, cuya hija, Josefina Molina, es querellante en la causa del Pozo de Vargas.

Otra versión
Desde el Gobierno se descartó la teoría de una sucesión de ataques políticos. El secretario de Gobierno, Jorge García Mena, calificó como un simple robo el ingreso al domicilio de Figueroa.
Para el jueves a las 11, frente a la estatua de la Libertad, en la plaza Independencia, se organizó un acto por la defensa de las garantías democráticas, contra la violencia y la impunidad, y a favor de la verdad y la justicia. Se invita a todos los tucumanos a participar.
Los ataques fueron repudiados por el Colegio de Abogados, por la Asociación de Prensa, por la Asamblea Permanente de los Derechos Humanos, partidos de izquierda, federaciones educativas y por la UNT.

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