22 Mayo 2007 Seguir en 
TRIPOLI.- Tropas libanesas atacaron ayer, por segundo día consecutivo, posiciones presuntamente ocupadas por extremistas en el campo de refugiados Nahr al Bared, escenario de enfrentamientos entre el ejército libanés y milicianos del grupo Fatah al Islam, presuntamente vinculado con Al Qaeda. Según fuentes de seguridad, en los combates murieron ayer 20 personas, lo que eleva a 70 la cifra total de fallecidos desde el inicio de los choques, entre ellos 27 soldados y 20 milicianos. Según fuentes palestinas, mucha gente quedó atrapada entre los escombros de los edificios que resultaron derribados por la metralla, por lo que la cifra de muertos muy probablemente aumente.
Los combates se desencadenaron tras un tiroteo entre soldados e insurgentes que habían robado un banco.
Crisis humanitaria
El ejército libanés atacó con disparos de tanques y de ametralladoras pesadas objetivos de Nahr al Bared, donde viven unas 40.000 personas y donde Fatah al Islam tiene unos 200 combatientes. Estos repelieron el fuego con disparos de mortero y de armas automáticas. Los habitantes civiles describieron la situación en términos desesperados; decenas de heridos que no pueden ser evacuados reciben atención médica. Fuentes palestinas señalaron que el campamento no cuenta con refugios para casos de bombardeos ni con medicinas. Como agravante, tras dos días de combates comenzaron a escasear los alimentos. Un convoy humanitario de la ONU y equipos de la Cruz Roja intentaron llegar al campo durante un cese temporal del fuego, pero los enfrentamientos volvieron a estallar antes de que los camiones con ayuda humanitaria pudieran ingresar. Debido a un acuerdo firmado hace 38 años, el Ejército libanés no puede entrar en los campamentos palestinos. El vocero de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) en Líbano, Abbas Saki, dijo que no quiere que los 12 centros de refugiados en el país se transformen en la chispa que encienda una guerra civil. En total, unos 390.000 palestinos viven en estos campos.
Fatah al Islam es de orientación sunnita, la misma de la mayoría de los habitantes de Trípoli. Sin embargo, políticos y religiosos sunnitas apoyaron la acción del Ejército. (DPA)
Los combates se desencadenaron tras un tiroteo entre soldados e insurgentes que habían robado un banco.
Crisis humanitaria
El ejército libanés atacó con disparos de tanques y de ametralladoras pesadas objetivos de Nahr al Bared, donde viven unas 40.000 personas y donde Fatah al Islam tiene unos 200 combatientes. Estos repelieron el fuego con disparos de mortero y de armas automáticas. Los habitantes civiles describieron la situación en términos desesperados; decenas de heridos que no pueden ser evacuados reciben atención médica. Fuentes palestinas señalaron que el campamento no cuenta con refugios para casos de bombardeos ni con medicinas. Como agravante, tras dos días de combates comenzaron a escasear los alimentos. Un convoy humanitario de la ONU y equipos de la Cruz Roja intentaron llegar al campo durante un cese temporal del fuego, pero los enfrentamientos volvieron a estallar antes de que los camiones con ayuda humanitaria pudieran ingresar. Debido a un acuerdo firmado hace 38 años, el Ejército libanés no puede entrar en los campamentos palestinos. El vocero de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) en Líbano, Abbas Saki, dijo que no quiere que los 12 centros de refugiados en el país se transformen en la chispa que encienda una guerra civil. En total, unos 390.000 palestinos viven en estos campos.
Fatah al Islam es de orientación sunnita, la misma de la mayoría de los habitantes de Trípoli. Sin embargo, políticos y religiosos sunnitas apoyaron la acción del Ejército. (DPA)





