Saber comportarse en un rally asegura su éxito

21 Mayo 2007
Una de las citas deportivas más importantes del año está a punto de concretarse en Tucumán. Durante esta semana, la provincia será escenario de una fecha del Campeonato Argentino de Rally, categoría de gran raigambre entre los aficionados. La ocasión, además de ser propicia para mostrar los encantos paisajísticos de la provincia a los visitantes y nuestra hospitalidad como anfitriones, también debe ser tomada como la oportunidad de dejar en claro que aquí existe cultura de rally. Para ello, todos los que decidan asistir a presenciar el paso de las máquinas deben observar un buen comportamiento, en primer lugar para no poner en peligro sus propias vidas y la de los demás, como tampoco el normal desarrollo de la competencia y su futuro en el calendario. Del mismo modo, quienes viven en las zonas por donde se correrá deben tomar los recaudos necesarios para no exponerse ni generar situaciones peligrosas.
El antecedente de 2004 obra como referente más cercano en la obligación de cumplir con las reglas de comportamiento que establece la categoría. En aquella oportunidad, el desborde del público en el clásico tramo Alpachiri-Las Lenguas motivó una suspensión que luego derivó en la quita de la fecha. Felizmente, de la mala experiencia se sacaron enseñanzas y el año pasado no se reportaron mayores inconvenientes.
Por otro lado, la reciente tragedia sucedida en la competencia de Rally Mundial que se efectuó en Córdoba, cuando un auto de carreras que efectuaba un tramo de enlace desvió su camino imprevistamente y chocó a tres espectadores -una mujer murió por el hecho-, sirve también para dimensionar que de lo que se habla no es de un juego.
En Tucumán, el fortalecimiento que el rally tuvo como categoría en los últimos años permitió algunos avances en la toma de conocimientos en lo referente a seguridad. Sin embargo, aún se está lejos de tener una conciencia absoluta. Muchos confunden la adrenalina por el raudo paso de los vehículos con la exposición sin sentido a situaciones sin retorno.
Sin dudas, las experiencias de las cada día más populares pruebas por el certamen Tucumano sirvieron también para que la Policía de la Provincia saque conclusiones fundamentales. Por ello, no sorprende conocer que se dispondrá de un operativo que afectará a más de 1.000 efectivos mientras dure la competencia. Al natural cuidado del comportamiento humano, se suma el hecho de que en muchos de los sectores por donde se correrá existen casas de familias, fincas y propiedades, que en la mayoría de los casos cuentan con animales. Estos, por una cuestión lógica, generalmente están sueltos y constituyen en sí mismos verdaderos peligros. Por ello, sus propietarios deberán ser correctamente informados sobre la carrera, para que actúen en consecuencia. Este será uno de los puntos que exigirá la mayor atención por parte del operativo de seguridad que se dispondrá.
Pero también se deberá poner especial atención, en los sitios donde los aficionados se ubiquen, a los desaprensivos de siempre quienes, pese a las restricciones de tránsito que se impone en los caminos afectados a la carrera, igual los ocupan en arriesgada actitud, ya sean con sus propios autos, en moto, en bicicleta o incluso a pie.
Tomar conciencia sobre los riesgos del automovilismo no es un ejercicio menor. Una actividad de peligros constantes exige un público responsable que entienda que la mejor forma de seguir una competencia es con cuidado y respeto. Cumplir al pie de la letra con las normas y las indicaciones de los agentes de seguridad es un deber de todos.

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