El gran elector
Alperovich hizo la lista oficial para la Legislatura con estilo verticalista. Por Carlos Abrehu - Secretario General de Redacción.
20 Mayo 2007 Seguir en 
Los poderes políticos y el mundo judicial suelen discurrir por senderos paralelos. Esa imagen remite a la división de poderes y a la necesaria separación de perspectivas para enfocar la realidad. Pero cuando se transgreden esos límites empiezan los problemas. El fiscal de la causa Skanska, Carlos Stornelli, quedó entrampado en las redes del kirchnerismo cuando imprudentemente avisó a la Casa Rosada que iba a citar a declarar a dos funcionarios por su intervención en el supuesto cobro de coimas por la realización de obras públicas. Su paso en falso fue registrado en el decreto de cesantía de Néstor Ulloa y Fulvio Madaro, y está al borde del juicio político. Un duro en peligro, por su ingenuidad. Los hábitos de los políticos sólo conocen como barreras a sus propias conveniencias. El kirchnerismo obra para protegerse a sí mismo en el año electoral y no repara en medios para alejar la sospecha de corrupción. La República sigue resquebrajándose a paso lento, tras la legislación de emergencia perpetua y la reforma del Consejo de la Magistratura que diseñó el presidente Néstor Kirchner desde que llegó al poder. Moraleja: jueces y fiscales deben abstenerse de enfrascarse en diálogos comprometedores, reflexión válida para todo el país.La apelación a la Justicia para que resuelva los entuertos políticos es otra fuente continua de conflictos. Fernando Juri transfirió a Tribunales la puja que mantenía con José Alperovich respecto de la devolución de cinco leyes que dispuso este, por cuestiones de interpretación del período en que fueron aprobadas. Eran los tiempos en que el vicegobernador pretendía vencer a la primera dama Beatriz Rojkés de Alperovich en la recalentada campaña electoral interna del PJ. Juri retrocedió sobre sus pasos en la esfera política y pactó (¿capituló en rigor?) con Alperovich. La foto de Felices Pascuas de ayer que juntó a los dos contendientes cayó muy mal entre los jueces cortesanos, porque entienden que se transfirió a la órbita institucional una confrontación de naturaleza política. A aquellos también les resultó irritativa la actitud del ex hiperbussista Carlos Canevaro, que había acudido a la Corte para que se dilucidara un choque de poderes, en medio de la disputa entre el gobernador y el vice. “No era una objeción a un acto administrativo“, decía el 4 de abril. Pero el 7 de este mes adelantaba su apoyo al plan continuista de Alperovich, arguyendo que “los comicios de agosto son un mero trámite“. Canevaro les quitó seriedad a sus planteos jurídicos, con los bailoteos políticos practicados con el paraguas de Unión del Norte Grande (UGN).
Los vaivenes pragmáticos de los dirigentes no eximen a la Corte de su función de exégeta de la letra constitucional.
Las próximas bancas
Los fallos del alto tribunal delimitarán el terreno en que se moverá el Gobierno. El juego de pesos y contrapesos se pondrá otra vez a prueba. Los desafíos de fondo se prevén para 2008. Para entonces, es probable que la Corte se avoque a fallar en las demandas de inconstitucionalidad deducidas contra algunos artículos de la Constitución de 2006.
Alperovich, con todo, está pendiente del corto plazo. Hizo así toda una demostración de fuerza, desde su calidad de gran elector de los candidatos del oficialismo en todas las categorías. Sabe que la oposición está muy lejos de reaccionar en forma unitaria y que la bonanza de la situación económica lo sigue favoreciendo. Aniquiló al jurismo el 1 de abril en las urnas y ubicó en puestos remotos a sus candidatos. Le hizo pagar un alto costo al vicegobernador que, de todos modos, puede seguir su carrera política en Diputados si la estantería no se desacomoda inopinadamente.
Un repaso a la lista de postulantes a la Cámara, que digitó el gobernador, exhibe en las tres últimas plazas de capital a Rodolfo Ocaranza, Alejandro Sami y Antonio Alvarez, tres juristas de renombre. Ellos pelearán voto a voto con los contendientes del oficialista Frente Participación Cívica por la Victoria en condición desventajosa. En el oeste, Alejandro Martínez y Roque Cativa, y Daniel Herrera, por el este, comparten la misma suerte que sus pares de capital porque también sufrirán el jaque de los radicales kirchneristas del Frente Participación Cívica por la Victoria.
Olijela Rivas está empeñada en revalidar títulos en la lucha interna del peronismo. La experimentada dirigente siempre se sintió afuera del esquema montado por Juri y piensa fortificar su armado con la estampida de descontentos en comunas y municipios con las definiciones de Alperovich.
Sin enfrentar a la fórmula Alperovich-Juan Luis Manzur, aspira con lista propia a intercalar a sus seguidores en puestos más expectables que los asignados a los incondicionales del gobernador. Está probado, sin embargo, que para competir con Alperovich hace falta mucho más que convicciones políticas. El dinero se erigió en un factor desequilibrante en las últimas elecciones internas en el PJ.
Otros movimientos
La salida de Beatriz Rojkés de Alperovich de la lista de postulantes legislativos por la capital sorprendió a algunos, pero se la quiso mantener en su tarea en Diputados. Esta trabajando bien con el tema Mercosur, argumentó su esposo. La reemplazó otra mujer, Susana Montaldo, ministra de Educación de esta gestión. Con esta movida se procuró instalar una imagen femenina, identificada con una tarea técnica, y sin reproches políticos mayores. Al mismo tiempo, se abre camino a la primera dama para su próxima candidatura, que no sería otra que la de senadora en 2009, año en el que caducan los mandatos de los tres representantes actuales por Tucumán (Ricardo Bussi, Delia Pinchetti de Sierra Morales y Julio Miranda). A Miranda no lo sumiría en el desamparo ya que bien podría ser el segundo de la primera dama en una lista oficialista al Senado.
El modo verticalista como Alperovich ordenó las postulaciones obvió toda discusión con los seleccionados. A encopetados dirigentes peronistas del oeste como Roque Alvarez y Sisto Terán, el controvertido Sergio Mansilla les indicó adónde irían, sin lugar a protestas. Dueño de los votos y de los recursos financieros, ejerció despiadadamente el papel del gran elector dentro de las filas propias. Con el control que tiene de los hilos del poder partidario, puede hacer realidad su designio de evitar los comicios internos.
La franja de partidos opositores que no proyecta presentar candidatos a gobernador explora nombres alternativos. Les seduce la idea de propiciar candidatos que no sufrieron desgastes en el período 2003-007 para que puedan ser sostenidos con listas de aspirantes a legisladores de diverso color, mediante el sistema del acople. El combate por la gobernación está perdido según esta óptica. La opción es la búsqueda de bancas en la Legislatura para fiscalizar al gobierno. Ellos creen que Alperovich iniciará su segundo turno con magullones. El tablero de ajedrez se está formando.







