Natalia Oreiro llega a los 30 con una carrera marcada por el éxito

La actriz y cantante uruguaya comenzó como "paquita" de Xuxa. Su fama trascendió las fronteras de Latinoamérica.

GRAN CARISMA. La actriz y cantante marca a sus personajes con su fuerte personalidad y su natural simpatía.(AFP)
GRAN CARISMA. La actriz y cantante marca a sus personajes con su fuerte personalidad y su natural simpatía.(AFP)
19 Mayo 2007
BUENOS AIRES.- Nació en Montevideo hace exactamente 30 años; hizo sus primeras experiencias en escena cuando era una niñita, y entre los 12 y los 16 años grabó una gran cantidad de publicidades para la televisión de su país. En 1994 decidió trasladarse a Buenos Aires para probar suerte en el mundo del espectáculo; traía como antecedente haber formado parte de las "Paquitas", el grupo de adolescentes que acompañaba a la célebre animadora brasileña Xuxa. Al año siguiente, Natalia Oreiro comenzó a hacer sonar su nombre en Argentina a través de su participación en tiras televisivas como "90-60-90 Modelos"; no había cumplido los 20 años cuando alcanzó la fama con su personaje de Valeria en "Ricos y Famosos".
En 1998 recibió la propuesta de Telefe de compartir cartel con Guillermo Francella en el filme "Un argentino en Nueva York", en el que encarna a una jovencita que quiere triunfar como cantante. La película se convirtió en un éxito descomunal -superó el millón y medio de espectadores- y dio un fuerte impulso a la carrera de la actriz. Paralelamente, Natalia grabó su primer disco como cantante, en el que incluyó el tema central de la tira televisiva "Muñeca brava" (otro suceso de audiencia); la placa tuvo difusión internacional y proyectó la fama de la artista más allá de las fronteras argentinas.
En las postrimerías del siglo pasado, Natalia Oreiro cimentó su carrera como cantante y consiguió una trascendencia notable: en 2000 fue nombrada "Celebridad del año" por la cadena de cable "E! Entertainment" y fue postulada a dos premios Martín Fierro, mientras sus novelas se convertían en éxitos en países tan disímiles como EE.UU, Lituania, Rumania, Rusia, la República Checa, Hungría y, por supuesto, toda Latinoamérica.
Natalia Oreiro se casó en secreto en Brasil el último día de 2001; su marido, el rockero líder de la banda Divididos, Ricardo Mollo, parecía estar en las antípodas de la mediática estrella de la televisión. Muchos apostaron que la relación no duraría, pero ellos se encargaron de desmentirlos a través de un matrimonio estable.
En 2003, y como para refutar a quienes la consideran sólo un producto de la televisión, Oreiro renunció a su look habitual; se cortó el pelo y compartió responsabilidades protagónicas nada menos que con Norma Aleandro en la película "Cleopatra", bajo la dirección del malogrado Eduardo Mignogna.
En los últimos años la actriz ha ratificado su popularidad a través de exitosas presentaciones; y el año pasado, en la popular tira televisiva "Sos mi vida". (Especial)

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