La Policía tucumana enfrenta una grave carencia de movilidad

Mientras el delito corre, los uniformados deben trasladarse caminando a los operativos. Los pueblos y las comunas carecen de móviles.

EN MUY MAL ESTADO. El parque automotor policial no sirve para enfrentar a la delincuencia.
EN MUY MAL ESTADO. El parque automotor policial no sirve para enfrentar a la delincuencia.
08 Abril 2002
La situación del parque automotor de la Policía de Tucumán es desesperante. Los viejos vehículos que funcionan lo hacen a medias, con altos costos de mantenimiento y poca confiabilidad. La aguda crisis económica que azota al país empeoró el panorama, puesto que los repuestos, que en su mayoría son importados, se convirtieron en elementos inalcanzables. De todos modos, las secciones que tienen móviles se las rebuscan para explotar al máximo la capacidad de los rodados y para mantenerlos en funcionamiento.
Hay en uso alrededor de 200 camionetas y unas 70 motos, para un total de unos 5.000 efectivos en toda la provincia. Los comisarios consultados, jefes de comisarías de la capital y de las regionales del interior, coincidieron en que su trabajo se hace muy difícil por la escasez de medios de movilidad.
Las seccionales de pueblos pequeños del interior no tienen vehículos. Dependen de las de las cabeceras de departamento y de que cuenten con combustible para acudir en su ayuda.En la capital, la situación no es muy diferente. Si no fuera por la rapidez y efectividad del Comando Radioeléctrico, que tiene 30 motos y 6 camionetas dando vueltas todo el día, la ciudad sería un caos incontrolable
."Trabajamos en condiciones muy precarias, pero nos damos maña para cumplir. Tenemos un Ford Falcon viejo y un Peugeot 504 en condiciones precarias. Por suerte ahora nos dieron una moto que para el centro sirve mucho más que los autos", dijo el comisario principal Roberto Palavecino, jefe de la seccional 1ª.En la comisaría 2ª la situación es más delicada. "Hay un auto Maestro (fabricado por Land Rover) que es muy caro de mantener; un juego de pastillas de freno, por ejemplo, costaba en diciembre $140", señaló el comisario principal Julio Rodríguez.
El comisario principal José Alcaraz, de la 3ª, cuenta sólo con un Peugeot 504, una camioneta que está fuera de servicio y dos motos. "El auto consume un litro de nafta cada 5 kilómetros. Tenemos que poner plata de nuestros bolsillos para pagar el combustible que hace falta para poder patrullar", señaló.
La seccional 5ª, según el subcomisario José Rodríguez, tiene una vieja camioneta Ford F-100 y dos motos, con las que se cubre una importante zona de la capital.
Todos ellos coincidieron en que la crisis económica les complicó las cosas. "Antes nos las arreglábamos con los repuestos que nos da Jefatura, los de la División Automotores de la Policía y con la colaboración de los vecinos y del personal que dona parte de sus servicios adicionales. pero ahora no conseguimos aportes, porque los comerciantes y los vecinos están mal y no pueden ayudar mucho", explicaron.
otro problema que tienen los jefes de seccionales es que la División Transporte, donde se repara la mayor parte del parque automotor, quedó con poca gente porque se la redistribuyó para que saliera a la calle a colaborar en la prevención del delito.El incremento de los precios de los repuestos y su dolarización, y el aumento de los combustibles, hacen presagiar el empeoramiento de la ya delicada situación que vive la Policía.

Guerrero prefiere las motos y los caballos
"Sí, estamos muy mal. Tenemos que pagar los errores que se cometieron en el gobierno de (Antonio) Bussi con la compra de esas camionetas Land Rover", afirmó el ministro de Gobierno Antonio Guerrero.
El funcionario señaló que le envió al Ministerio de Economía cuatro expedientes que contemplan la compra de autos, motos y caballos, además de armamento y equipos de comunicaciones. "Pero lo prioritario es conseguir que se amplié en $1 millón la partida 012 para comprar combustible, repuestos y municiones", dijo. Sin embargo, aclaró que todo quedará supeditado a los fondos que gire la Nación.
"La compra de las camionetas que hizo Bussi fue la peor de la historia. Se la hizo a una agencia de Salta, en lugar de a la fábrica, y son vehículos muy caros de mantener, por lo que cada vez hay más restricciones en su uso", aseveró Guerrero. Entre los planes figura la compra de motos. "Es lo mejor que se puede hacer, como ya se demostró, porque son muy efectivas", dijo. También espera poder adquirir 40 caballos con sus monturas.

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