El caso real de un asesino y un relato íntimo atrapan al público

El Festival de Cannes. Dos filmes con planteos muy distintos entraron en competición en el festival. Un director rumano, Cristian Mungiu, ya es considerado una revelación.

“ZODIACO”. Los protagonistas y el director saludan al ingresar al estreno de su película.(REUTERS)
“ZODIACO”. Los protagonistas y el director saludan al ingresar al estreno de su película.(REUTERS)
18 Mayo 2007
Cannes.- La segunda jornada del concurso del 60º Festival de Cannes continuó ayer, tras un buen comienzo el miércoles con la película "My Blueberry Nights", de Wong Kar Wai, con dos filmes igualmente buenos, pero que se ubican en las antípodas en cuanto a métodos de producción y contenido.
Todo lo que tiene "Zodiaco", de David Fincher, en cuanto a suspenso, sentido del ritmo y avance tecnológico, le falta a "4 meses, 3 semanas y 2 días", del rumano Cristian Mungiu, que lo compensa con una trama íntima donde cuentan más las emociones y el retrato de una sociedad prisionera de su gobierno.
Rodado con la nueva cámara numérica Viper FilmStream, "Zodiaco" es la magistral reconstrucción de un hecho real, la caza infructuosa de un asesino serial de los años 60 y 70 en California que firmaba Zodiac y jugaba al gato y al ratón con la policía y con los medios de comunicación. Zodiac anunciaba sus crímenes, pretendiendo la publicación de sus cartas y declarando su deseo de que su caso sirviera de argumento a libros y películas.
Fincher sigue la historia a través de los ojos de la gente que trata de atrapar al elusivo criminal: policías, criminólogos, periodistas y hasta un simple dibujante de crónica (Jake Gyllenhaal) que, como los otros, se transforma en prisionero de la trama obsesiva de Zodiac. Un reparto inspirado, que además de Gyllenhaal incluye a Robert Downey Jr., Mark Ruffalo, Dermot Mulroney y Chloe Sevigny, se identifica de lleno en los personajes transmitiendo su obsesión al espectador, con una tensión que nunca decae y confirma el talento del autor de "Pecados capitales" y "El club de la pelea".
En tanto, el intrigante título del filme rumano se refiere a la edad del feto del que Gabita quiere deshacerse un tanto tardíamente con la ayuda de su compañera de cuarto de la residencia universitaria, Otilia. La historia se sitúa en la Rumania comunista de los años 70, donde reinaba la pareja Ceausescu y donde el aborto estaba prohibido y los alimentos escaseaban en los negocios.
Gabita elige un enfermero para abortar porque es el más barato, pero el hombre exige el pago en especias de parte de las dos amigas, agregando una humillación y un mayor grado de sordidez a una vida ya repleta de ellas.
Cristian Mungiu tiene 39 años y pertenece a una especie de "nueva ola" del cine rumano. Mungiu es toda una revelación y su nombre seguramente figurará entre los premiados de Cannes 2007. (Télam).

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