15 Mayo 2007 Seguir en 
“Lo atacó cobardemente. Mi hijo no le hizo absolutamente nada. Esto no puede quedar como si nada hubiera pasado”, indicó Carmen del Valle Silva, madre de Pablo Ariel Aredes, el joven que murió después de haber recibido dos puñaladas en el pecho.
La mujer, con lágrimas en los ojos, desmintió categóricamente que la víctima le haya robado algo a Esteban Armando Acosta. Este es parte del diálogo que mantuvo Silva con LA GACETA.
- ¿Qué fue lo que pasó?
- Por lo que me contaron, mi hijo estaba visitando a un vecino para que le confirmara si iba a trabajar en una obra en un country de Yerba Buena. Ahí apareció ese hombre y lo atacó.
- Los investigadores sostienen que su hijo podría haberle robado algo a Acosta...
- Esas son mentiras. El trabajó toda la noche en la gomería de la avenida Ejército del Norte y Bolivia. Cuando él venía de ahí, el hombre lo mató.
- ¿Cómo fue el ataque?
- No lo vi con mis propios ojos, pero me contaron que fue terrible. Mi hijito no tuvo tiempo para nada. El hombre lo alcanzó y, sin decirle nada, le pegó dos puntazos. Ahora quiero saber qué va a pasar con su hijito de tres años. El era el único que le llevaba plata para que pudiera comer.
- ¿Ustedes lo ayudaron para que recibiera atención médica?
- El solito agarró una bicicleta y se fue hasta el Obarrio. Pidieron una ambulancia, pero como se demoró, murió en el camino hacia el Centro de Salud.
- ¿Sus hijos nunca tuvieron problemas con la Policía?
- Jamás. Los familiares de Acosta ahora lo quieren hacer quedar como si fuera un ladrón para que nadie les haga nada por lo que hizo. El mató a una persona y tendrá que pagar con la cárcel.
- ¿A qué se dedicaban?
- Los dos trabajan todos los días. El que murió ayudaba en una gomería y trabajaba de obrero en Yerba Buena. Era un hombre como cualquier otro. Vivían juntos en una pieza.
- Los vecinos dicen otra cosa...
- Ellos pueden decir lo que quieran, pero lo único que importa es que a mi hijo lo mataron como a un animal y esto no puede quedar así.
- ¿Conocía al agresor de su hijo?
- Sí. En el barrio tiene fama de ser malo.
- ¿Cómo es eso?
- Vivía molestando a los vecinos. A mi cuñada, el otro día, la amenazó. Y todo el barrio sabe que una vez se enfrentó a tiros con su hermano. Una persona normal no hace eso.
La mujer, con lágrimas en los ojos, desmintió categóricamente que la víctima le haya robado algo a Esteban Armando Acosta. Este es parte del diálogo que mantuvo Silva con LA GACETA.
- ¿Qué fue lo que pasó?
- Por lo que me contaron, mi hijo estaba visitando a un vecino para que le confirmara si iba a trabajar en una obra en un country de Yerba Buena. Ahí apareció ese hombre y lo atacó.
- Los investigadores sostienen que su hijo podría haberle robado algo a Acosta...
- Esas son mentiras. El trabajó toda la noche en la gomería de la avenida Ejército del Norte y Bolivia. Cuando él venía de ahí, el hombre lo mató.
- ¿Cómo fue el ataque?
- No lo vi con mis propios ojos, pero me contaron que fue terrible. Mi hijito no tuvo tiempo para nada. El hombre lo alcanzó y, sin decirle nada, le pegó dos puntazos. Ahora quiero saber qué va a pasar con su hijito de tres años. El era el único que le llevaba plata para que pudiera comer.
- ¿Ustedes lo ayudaron para que recibiera atención médica?
- El solito agarró una bicicleta y se fue hasta el Obarrio. Pidieron una ambulancia, pero como se demoró, murió en el camino hacia el Centro de Salud.
- ¿Sus hijos nunca tuvieron problemas con la Policía?
- Jamás. Los familiares de Acosta ahora lo quieren hacer quedar como si fuera un ladrón para que nadie les haga nada por lo que hizo. El mató a una persona y tendrá que pagar con la cárcel.
- ¿A qué se dedicaban?
- Los dos trabajan todos los días. El que murió ayudaba en una gomería y trabajaba de obrero en Yerba Buena. Era un hombre como cualquier otro. Vivían juntos en una pieza.
- Los vecinos dicen otra cosa...
- Ellos pueden decir lo que quieran, pero lo único que importa es que a mi hijo lo mataron como a un animal y esto no puede quedar así.
- ¿Conocía al agresor de su hijo?
- Sí. En el barrio tiene fama de ser malo.
- ¿Cómo es eso?
- Vivía molestando a los vecinos. A mi cuñada, el otro día, la amenazó. Y todo el barrio sabe que una vez se enfrentó a tiros con su hermano. Una persona normal no hace eso.








