15 Mayo 2007 Seguir en 
A menudo suele decirse que el perro es el mejor amigo del hombre. A lo largo de la historia, se han acuñado miles de frases acerca de la fidelidad de este animal: “No hay fe que nunca se haya quebrado, excepto la de un perro verdaderamente fiel”, afirmó el etólogo Konrad Lorenz, mientras que el escritor Rudyard Kipling señaló: “Compra un cachorro y con tu dinero adquirirás un amor firme”. Lo que es una verdad en muchas latitudes, pareciera no serlo en Tucumán. Uno de los problemas crónicos de San Miguel de Tucumán son los canes vagabundos. En los primeros días de mayo, informamos que una invasión de perros callejeros atemorizaba a los vecinos de Barrio Norte. Un grupo de personas que usaba los cajeros automáticos de un banco de Muñecas y Santa Fe quedaron encerradas por unos cuantos minutos contra su voluntad porque en el exterior, alrededor de 20 perros luchaban encarnizadamente entre sí por una hembra y las personas temían ser mordidas. Los vecinos comentaron entonces que escenas de este tipo suelen repetirse a distintas horas. Relataron que había aumentado la cantidad de animales en la zona y que hay quienes han sido atacados por esta jauría. Sostienen que los perros ensucian permanentemente la veredas y la caminería de la plaza. “Ya no podemos circular normalmente; estos animales dan lástima y debieran estar en un lugar seguro para ellos y para la gente; un sitio donde las personas que los quieran pudiesen adoptarlos”, dijo la propietaria de un departamento.
Pero no sólo en la plaza Urquiza suceden desde hace tiempo estos episodios con los canes vagabundos; también son frecuentes en las peatonales y en calles del microcentro. La Municipalidad estima que debe haber cerca 1.000 animales deambulando sin dueño por las calles de la ciudad. Un directivo del Colegio de Veterinarios indicó que la gente compra mascotas como si fueran juguetes y que, una vez que han crecido, las abandonan. Las perras tienen crías y se produce una cadena. Una veterinaria, que tiene un hogar de paso de animales abandonados, aseguró que diariamente recoge de la calle un promedio de entre dos y tres perros. “No cuidar los animales es un problema cultural de los tucumanos”, aseguró.
La Subdirección de Urbanidad e Higiene Pública Municipal efectuó el viernes pasado un operativo de rescate de los perros que deambulan por el microcentro para llevarlos al Centro de Adaptación y Reubicación Animal (Cenara) donde recibirán la atención y cuidados necesarios, pero sólo recogieron tres perros. La acción municipal, sin embargo, encontró resistencia en algunos ciudadanos. En el Cenara viven unos 300 perros recogidos de la calle. Según su director, allí los curan, los cuidan y los reubican en hogares que quieran recibirlos. Además, según se informó, también se dictan charlas para concientizar a la población sobre la importancia del cuidado de los animales.
La repartición informó que se invirtieron $ 150.000 en infraestructura, capacitación y campañas educativas, y anunció que el operativo tendrá un mes de duración. Si este se realiza solamente en el microcentro su efectividad será dudosa, teniendo en cuenta que hay alrededor de 1.000 canes callejeros. La iniciativa municipal es, por cierto, positiva, pero para que llegue a buen puerto y se erradique este problema crónico debe mantener en el tiempo el operativo y la campaña de concientización. “La grandeza de una nación y su progreso moral pueden ser juzgado por la forma en que sus animales son tratados”, afirmaba Mahatma Gandhi.
Pero no sólo en la plaza Urquiza suceden desde hace tiempo estos episodios con los canes vagabundos; también son frecuentes en las peatonales y en calles del microcentro. La Municipalidad estima que debe haber cerca 1.000 animales deambulando sin dueño por las calles de la ciudad. Un directivo del Colegio de Veterinarios indicó que la gente compra mascotas como si fueran juguetes y que, una vez que han crecido, las abandonan. Las perras tienen crías y se produce una cadena. Una veterinaria, que tiene un hogar de paso de animales abandonados, aseguró que diariamente recoge de la calle un promedio de entre dos y tres perros. “No cuidar los animales es un problema cultural de los tucumanos”, aseguró.
La Subdirección de Urbanidad e Higiene Pública Municipal efectuó el viernes pasado un operativo de rescate de los perros que deambulan por el microcentro para llevarlos al Centro de Adaptación y Reubicación Animal (Cenara) donde recibirán la atención y cuidados necesarios, pero sólo recogieron tres perros. La acción municipal, sin embargo, encontró resistencia en algunos ciudadanos. En el Cenara viven unos 300 perros recogidos de la calle. Según su director, allí los curan, los cuidan y los reubican en hogares que quieran recibirlos. Además, según se informó, también se dictan charlas para concientizar a la población sobre la importancia del cuidado de los animales.
La repartición informó que se invirtieron $ 150.000 en infraestructura, capacitación y campañas educativas, y anunció que el operativo tendrá un mes de duración. Si este se realiza solamente en el microcentro su efectividad será dudosa, teniendo en cuenta que hay alrededor de 1.000 canes callejeros. La iniciativa municipal es, por cierto, positiva, pero para que llegue a buen puerto y se erradique este problema crónico debe mantener en el tiempo el operativo y la campaña de concientización. “La grandeza de una nación y su progreso moral pueden ser juzgado por la forma en que sus animales son tratados”, afirmaba Mahatma Gandhi.







