González tomó gaseosa porque no había la marca de champán pedida

El acusado del crimen fue trasladado al penal de Villa Urquiza en un impresionante operativo de seguridad. Los policías que vigilaron al supuesto homicida señalaron que tuvo un buen comportamiento. Una larga espera.

MAXIMA SEGURIDAD. Los policías rodearon el aeropuerto para garantizar que el traslado se hiciera sin problemas.(LA GACETA/ INES QUINTEROS ORIO)
MAXIMA SEGURIDAD. Los policías rodearon el aeropuerto para garantizar que el traslado se hiciera sin problemas.(LA GACETA/ INES QUINTEROS ORIO)
11 Mayo 2007
"Nunca se mostró nervioso ni, mucho menos, con algún tipo de remordimiento. Parecía que volvía de vacaciones", indicaron el comisario Luis Pereyra y el subcomisario Francisco Picón, los policías tucumanos que tuvieron la misión de custodiar a Lucas Jesús González, el acusado del crimen de María Fernanda Chaila que, a casi a un año del homicidio, fue traído anoche en un vuelo a la provincia para ser juzgado.
El largo camino a casa comenzó cerca de las 16 de ayer. Custodiado por la Policía Federal, tres vehículos sin identificación partieron de la comisaría de Moreno, donde el acusado se encontraba alojado desde el lunes, cuando fue detenido, hasta el aeroparque Jorge Newbery. "El viaje duró unos 40 minutos. No habló mucho; vino contemplando el paisaje. Sí hizo algunos comentarios sobre el tránsito y sobre el camino que recorríamos. No hubo nada anormal", aseguraron los pesquisas tucumanos.
Cerca de las 17, González, fuertemente custodiado y esposado, fue alojado en un calabozo de la Policía Aeroportuaria mientras los oficiales presentaban toda la documentación y llenaban gran cantidad de formularios. "Este trabajo nos llevó varios minutos, pero por suerte todo estaba en regla y pudimos cumplir con todos los requisitos que nos exigieron en la línea aérea", confió Picón.
El acusado y la custodia sufrieron en carne propia los problemas que se registran con los vuelos de los aviones. Esperaron más de cuatro horas para embarcar en el avión que los trasladaría hasta la provincia. Fueron los primeros en ascender y se sentaron en la última fila. Picón se ubicó al lado de la ventanilla; González, esposado, en el medio, y Pereyra, al lado del pasillo. Los custodios, para no llamar la atención, le taparon las esposas con un pulóver.
"Durante el viaje ni siquiera se movió. Estaba tranquilo, por ahí preguntaba por sus familiares. Sabía que lo iban a estar esperando", indicó una fuente.
El sospechoso del crimen, según confiaron los miembros de la tripulación, solicitó beber champán. "Como no había de la marca que él quería tomar, se conformó con un vaso de gaseosa", indicó un vocero de la tripulación.
Finalmente, la nave aterrizó pasadas las 22. Los integrantes del clan de "Los Gardelitos" pugnaron para tratar de arrimarse a su "Luquitas", pero los efectivos policiales se lo impidieron en más de una oportunidad.
González bajó del avión como si nada. Nunca se imaginó que, además de sus familiares, casi 100 policías lo estaban esperando para trasladarlo al penal de Villa Urquiza.
En menos de media hora llegó a la prisión donde permanecerá detenido y, por pedido de la fiscal Teresita Marnero, celosamente custodiado para preservar su integridad física. Para hoy está previsto que González sea llevado a Tribunales para que se le impute el delito de homicidio agravado y preste declaración, en el marco de la causa. Este nuevo traslado significará otro importante despliegue de personal de seguridad.

Postales de un arribo
LOS REMISEROS que se encontraban trabajando en el aeropuerto se hallaban sorprendidos por el movimiento de periodistas. "¿Qué pasa?", preguntó uno. Un colega, que prefirió no identificarse, respondió: "seguro que viene Marianela (Mirra), la tucumana que ganó ?Gran Hermano?".

LA MADRE DE Lucas González arribó cerca de las 21 a la provincia. La mujer, que no quiso proporcionar su nombre, se enojó cuando los reporteros gráficos intentaron retratarla. Sus familiares la defendieron lanzando una catarata de insultos. Las malas palabras que pronunciaron dejaron con la boca abierta a los ejecutivos y a los turistas que descendieron del avión.

MAS DE MEDIA DOCENA de camionetas de la Policía fueron desplegadas a lo largo de la ruta Presidente Perón, camino que conduce al aeropuerto Benjamín Matienzo. Antes de ingresar al aeropuerto, también estaba estacionada la unidad de traslado de prisioneros de la Unidad Regional Capital. Este vehículo iba a ser utilizado en caso de que el de Institutos Penales, en el que sería trasladado González, sufriera algún desperfecto.

EL CLAN DE "Los Gardelitos" dijo presente en el aeropuerto. No sólo se congregaron para esperar al acusado, sino que además desplegaron una bandera argentina que tenía escritas las palabras "Los Gardelitos".

LOS PARIENTES recibieron al acusado con aplausos y registraron con sus celulares el aterrizaje del avión que lo trasladó. Los integrantes del clan de "Los Gardelitos" fueron alejados del lugar por los policías que se encargaron de la seguridad.

Se encontró una respuesta
"Lo más importante es que una familia encontró una respuesta a una lucha que duró mucho tiempo", expresó el jefe de Policía Hugo Sánchez, que dirigió personalmente el operativo de traslado de Lucas González. El comisario general indicó que ahora la fuerza centrará esfuerzos para encontrar a otros prófugos.