27 Octubre 2002 Seguir en 
La inseguridad llevó a cientos de vecinos de doce barrios tucumanos a unirse para luchar contra la delincuencia, ante la aparente falta de respuesta del Estado provincial.
En algunos casos, los vecinos salen armados y están dispuestos a todo lo que sea necesario para evitar los robos que, hasta que ellos se organizaron, les quitaban el sueño. Eso ocurre, por ejemplo, en los barrios SEOC y Juan Bautista Alberdi Norte ("Trulalá"), donde usan la novedosa escopeta casera llamada "piquetera".
"Desde que salimos a hacer rondas nosotros, el delito bajó de 6 o 7 robos por día a ninguno", afirmó Juan Carlos Acosta, de "Trulalá".
En el SEOC, Sergio Coronel contó que varias veces se enfrentaron a tiros con bandas de ladrones, y que de ese modo lograron rescatar la bomba de agua del barrio cuando la estaban robando. "La Policía no nos lleva el apunte; las cosas están muy mal en la zona y tememos que en cualquier momento ocurra una tragedia", dijo. Sin embargo, el subsecretario de Seguridad, Julio Díaz, afirmó que se intenta dar una respuesta integral al problema y que la Policía participa en la capacitación y en la organización de la seguridad vecinal. Hay experiencias en las que los vecinos involucrados no usan armas, y otras en las que la Policía tiene una participación protagónica en la tarea de prevenir el delito.
En esta última modalidad está enmarcado el barrio Obispo Piedrabuena, en Villa 9 de Julio, donde Anselmo Lago comentó que "el delito se redujo en un 80%".
En algunos casos, los vecinos salen armados y están dispuestos a todo lo que sea necesario para evitar los robos que, hasta que ellos se organizaron, les quitaban el sueño. Eso ocurre, por ejemplo, en los barrios SEOC y Juan Bautista Alberdi Norte ("Trulalá"), donde usan la novedosa escopeta casera llamada "piquetera".
"Desde que salimos a hacer rondas nosotros, el delito bajó de 6 o 7 robos por día a ninguno", afirmó Juan Carlos Acosta, de "Trulalá".
En el SEOC, Sergio Coronel contó que varias veces se enfrentaron a tiros con bandas de ladrones, y que de ese modo lograron rescatar la bomba de agua del barrio cuando la estaban robando. "La Policía no nos lleva el apunte; las cosas están muy mal en la zona y tememos que en cualquier momento ocurra una tragedia", dijo. Sin embargo, el subsecretario de Seguridad, Julio Díaz, afirmó que se intenta dar una respuesta integral al problema y que la Policía participa en la capacitación y en la organización de la seguridad vecinal. Hay experiencias en las que los vecinos involucrados no usan armas, y otras en las que la Policía tiene una participación protagónica en la tarea de prevenir el delito.
En esta última modalidad está enmarcado el barrio Obispo Piedrabuena, en Villa 9 de Julio, donde Anselmo Lago comentó que "el delito se redujo en un 80%".







