Los vecinos se unen para combatir el delito

Varios salen a patrullar armadosOtros prefieren amedrentar a los delincuentes o, simplemente, estar atentos para llamar a la fuerza de seguridad. Los datos y los detalles.

27 Octubre 2002
Unos doce barrios de la capital tucumana están organizados para defenderse del delito. En los últimos meses se dio una explosión de este tipo de experiencias, que presentan un sinfín de matices y también de resultados. Hubo zonas que redujeron a cero los índices delictivos y hasta lograron otras mejoras, y hay las que siguen en la misma situación de indefensión ante los maleantes que los atacan.
Una de las primeras experiencias de organización en Tucumán se dio en La Ciudadela, donde los vecinos afectados por algunos de los habitantes de la villa "El Triángulo formaron la Unión de Vecinos. Así lograron que, hace poco más de un mes, se instalara en Frías Silva y pasaje Campo de las Carreras un destacamento policial. Este, sin embargo, no cuenta con medios suficientes para cumplir su rol preventivo.
Los vecinos redoblaron la apuesta y apuntan a la erradicación de la villa que está enfrente del destacamento, instalada en un terreno que pertenece a la Municipalidad. Ya tienen en sus manos un dictamen de la Fiscalía Municipal y una orden judicial que ordena el desalojo, pero no lograron que la medida se haga efectiva.
Mientras tanto, los delincuentes siguen azotando, muchas veces con desmesurada violencia, a los vecinos y a los estudiantes de la Quinta Agronómica.
Diametralmente opuestas son las experiencias de los barrios SEOC y Juan Bautista Alberdi Norte ("Trulalá"). Allí, como en otros barrios de la ciudad, los vecinos decidieron salir armados a la calle durante las noches para terminar con los asaltos que sufrían diariamente, a pesar de que corren serios riesgos por su decisión.

Sin respuestas
Pero corrieron suertes diferentes. En el SEOC (detrás del cementerio del Norte), según comentó Sergio Coronel, nada cambió. "La Policía no nos lleva el apunte y no aparece; los colectivos siguen sin entrar al barrio; no hay luz en las calles y la empresa de teléfonos no instala líneas". En varias oportunidades ellos se enfrentaron a tiros con grupos de delincuentes que quisieron cometer robos o asaltos en la zona.
Con un mayor grado de organización, en el Juan Bautista Alberdi Norte los vecinos patrullan de a dos las calles y hasta fabricaron sus propias armas (escopetas conocidas como "piqueteras"). "Después de que salió la nota en LA GACETA y que vino la televisión de Buenos Aires, Vialidad nos está arreglando las calles y el subsecretario de Seguridad (Julio Díaz) hizo que empiecen a patrullar la zona", aseguró Juan Carlos Acosta. En este barrio, hasta hace tres meses sufrían entre 6 y 7 delitos por día; ahora no hay ninguno.
También en una zona Villa Urquiza los vecinos lograron disminuir los ataques. Repararon la iluminación pública, salen a caminar en grupos por la noche (sin armas) y están en contacto permanentemente por teléfono. Más adelante, planean interconectar sus casas a través de una alarma solidaria.
Tal vez la experiencia más exitosa sea la del barrio Obispo Piedrabuena, donde los vecinos, con una aceitada organización propia, lograron un fuerte apoyo de la Policía, que hasta les dio una moto en desuso que ellos repararon. Hay delegados por cuadras que se encargan de controlar a los policías que se destinan a la zona y de estar atentos ante movimientos extraños. "El problema de la delincuencia se redujo en un 80%", aseguró Anselmo Lago, quien adelantó que esperan instalar pronto un destacamento policial en la zona.

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