26 Abril 2007 Seguir en 
Jean-Baptiste Grenouille (Ben Whishaw) nació en medio del hedor de los restos de pescado de un mercado y fue abandonado por su madre en la basura. La autoridad se hizo cargo del bebé y sentenció a su madre a la horca. El chico creció en el ambiente hostil de un hospicio, nadie lo quería y sus compañeros intentaron asesinarle. Había algo que lo hacía diferente: no tenía olor, pero sí poseía un olfato excepcional. A los 20 años consiguió trabajar para el perfumista Baldini (Dustin Hoffman), quien le enseñó a destilar esencias. Entonces concibe el plan de atrapar el perfume de las mujeres.







