"Creo que se han presentado y hemos visto espectáculos de mayor calidad que el año pasado, por ejemplo", le dijo a LA GACETA el presidente del INT, Raúl Brambilla, que asegura que las diferencias entre lo que se produce en Buenos Aires y en el interior no es significativa.
"Hay que tomar el porcentaje, y desde ese lugar darse cuenta de que alrededor de un 10% de lo que se crea en Buenos Aires es bueno", aseguró.
LA GACETA conversó al respecto con el tucumano Manuel Maccarini, que este año fue uno de los responsables de efectuar las devoluciones de las obras y sus desmontajes.
"En la diversidad de las propuestas hubo picos de calidad, es decir obras muy buenas, que son inapelables, y que conformaron un buen conjunto (alrededor de 15) dentro de los 41 espectáculos que se exhibieron", comentó.
Entre otras, mencionó en ese grupo a las obras "Un amor de Chajarí" (Buenos Aires), "De fierro" (Salta), "Como la Gioconda" (Rosario), "La niña invisible" (Neuquén), "Cotillón" (Santa Fe), "Aeroplanos" (Misiones), "Potestad" (San Juan) y la tucumana "Freak Show".
Maccarini, que debió concurrir a todas las puestas para hacer su trabajo, también destacó que el 100% de la dramaturgia fue nacional; y dentro de esta, se destacaron los textos grupales y de director. En otro orden, saludó el carácter no competitivo de la fiesta."Es verdad, no hubo nada nuevo que me movilice, pero sí es cierto que noté mayor calidad en esta fiesta", concluyó el director.
"Lo que se ha visto en el festival es apenas un indicador de la actividad en general: diría que es un mapita y no un mapa del teatro nacional", precisó Maccarini.
Durante 10 días, más de 13.000 riojanos colmaron las salas
La información oficial del INT señala que finalmente fueron 13.000 espectadores los que asistieron a las diferentes funciones. En una ciudad con pocos habitantes como La Rioja (alrededor de 150.000) el dato es valioso; más aún si se tienen en cuenta los esfuerzos de los artistas en general, y del INT en particular, por conquistar nuevos públicos; hubo encuestas que revelaron que había personas que por primera vez iban a una función de teatro. La ciudad misma se convulsionó con la presencia de más de 400 artistas que, de todo el país, arribaron a esta fiesta que se extendió durante más de 10 días.En ese sentido, podría recordarse una frase de otro de los encargados de las devoluciones, José Luis Valenzuela: "el teatro como una autoconstrucción, a pesar de todo, sirve para sobrevivir".







