23 Abril 2007 Seguir en 
Mañana, a partir de las 18, quedará abierta al público una muestra de numerosos artistas comprometidos con la Fundación Coca Cosentino, que instaló una casa de cultura para los niños en Villa 9 de Julio.
Noemí Villagra, Marisa Rossini, Mónica Herrera, Norma Gómez Viera, Alejandro Gómez Tolosa, Manuel Carlino, Rolando González Medina, Graciela Orzali y María Bustos Avellaneda son algunos de los que colgarán sus obras en el local de Rivadavia 1.410 en la muestra denominada "Grandes obras para pequeños artistas". "Firmamos un convenio entre la Fundación y el Proyecto Emergentes Artísticos de la Facultad de Artes, para acercar el arte a los niños, y permitir que ellos reflexionen y realicen sus propias obras", explicaron a LA GACETA Carlos Casanova y Marisa Rossini.
"Coca Cosentino fue una militante desaparecida durante la dictadura, y su casa pudo recuperarse hace unos meses, luego de haber permanecido ocupada ilegalmente desde hace 20 años", contó Casanova. "Queremos aportar al desarrollo educativo y cultural de los chicos, tratando de alejarlos de las tentaciones de la delincuencia", dijo. Rossini señalo que el convenio entre ambas instituciones se extenderá por dos años: "ponemos nuestras obras y materiales para que los chicos trabajen".
Noemí Villagra, Marisa Rossini, Mónica Herrera, Norma Gómez Viera, Alejandro Gómez Tolosa, Manuel Carlino, Rolando González Medina, Graciela Orzali y María Bustos Avellaneda son algunos de los que colgarán sus obras en el local de Rivadavia 1.410 en la muestra denominada "Grandes obras para pequeños artistas". "Firmamos un convenio entre la Fundación y el Proyecto Emergentes Artísticos de la Facultad de Artes, para acercar el arte a los niños, y permitir que ellos reflexionen y realicen sus propias obras", explicaron a LA GACETA Carlos Casanova y Marisa Rossini.
"Coca Cosentino fue una militante desaparecida durante la dictadura, y su casa pudo recuperarse hace unos meses, luego de haber permanecido ocupada ilegalmente desde hace 20 años", contó Casanova. "Queremos aportar al desarrollo educativo y cultural de los chicos, tratando de alejarlos de las tentaciones de la delincuencia", dijo. Rossini señalo que el convenio entre ambas instituciones se extenderá por dos años: "ponemos nuestras obras y materiales para que los chicos trabajen".







