Tema: un hombre que vive muy a gusto con su soltería, sin apremios económicos porque vive de las regalías de una canción que compuso su padre, se inventa un hijo imaginario para seducir a madres solteras o divorciadas. Casualmente, traba relación con un chico de 12 años que vive con su madre, una mujer con tendencias suicidas. Las cosas se complicarán cuando el muchacho logra quebrar la coraza de indiferencia y aislamiento en la que se refugia el hombre.
Crítica: Paul y Chris Weitz son los responsables de "American Pie", un filme que describe en tono desaforado las andanzas sexuales de un grupo de estudiantes. Podría pensarse que esos mismos directores le darían un enfoque similar a esta historia de un soltero atractivo y seductor, pero afortunadamente, la película se plantea absolutamente en otra tesitura. Ayudados por un guión inteligente, los realizadores plantean conflictos en las que no se apela a las soluciones mágicas, y aunque la narración siga un tono de comedia, las situaciones no dejan de tener un costado triste, por lo que el contraste resulta interesante. Los personajes también están inteligentemente concebidos, ya que ninguno es decididamente delicioso o absolutamente antipático. Como ocurre en la vida misma, todos tienen momentos positivos y negativos, lo que refuerza la credibilidad del relato. La ambientación es muy adecuada y presta el marco necesario al desarrollo de las escenas, con personajes correctamente resueltos por un elenco homogéneo y solvente. Entre los trabajos actorales se destaca la vena de comediante de Hugh Grant y la convincente composición de Toni Collette en el rol de una hippie anacrónica, madre sobreprotectora de un chico que sufre por los desequilibrios de su progenitora y busca en el personaje de Grant al hermano-amigo-padre que lo ayude a encontrar su ubicación en el mundo. Y, como suele ocurrir, termina marcando el camino a los adultos, tan despistados como él.
VIOLENCIA: sin escenas
SEXO: sin escenas
COMPRENSION: fácil
Crítica: Paul y Chris Weitz son los responsables de "American Pie", un filme que describe en tono desaforado las andanzas sexuales de un grupo de estudiantes. Podría pensarse que esos mismos directores le darían un enfoque similar a esta historia de un soltero atractivo y seductor, pero afortunadamente, la película se plantea absolutamente en otra tesitura. Ayudados por un guión inteligente, los realizadores plantean conflictos en las que no se apela a las soluciones mágicas, y aunque la narración siga un tono de comedia, las situaciones no dejan de tener un costado triste, por lo que el contraste resulta interesante. Los personajes también están inteligentemente concebidos, ya que ninguno es decididamente delicioso o absolutamente antipático. Como ocurre en la vida misma, todos tienen momentos positivos y negativos, lo que refuerza la credibilidad del relato. La ambientación es muy adecuada y presta el marco necesario al desarrollo de las escenas, con personajes correctamente resueltos por un elenco homogéneo y solvente. Entre los trabajos actorales se destaca la vena de comediante de Hugh Grant y la convincente composición de Toni Collette en el rol de una hippie anacrónica, madre sobreprotectora de un chico que sufre por los desequilibrios de su progenitora y busca en el personaje de Grant al hermano-amigo-padre que lo ayude a encontrar su ubicación en el mundo. Y, como suele ocurrir, termina marcando el camino a los adultos, tan despistados como él.
SEXO: sin escenas
COMPRENSION: fácil







