25 Octubre 2002 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Conmocionado pero sereno, el padre Julio César Grassi, detenido por presunto abuso deshonesto de un menor que estaba bajo su tutela en la Fundación "Felices los Niños", aseguró ayer ante la Justicia que las acusaciones son "una absurda mentira" y las atribuyó a una venganza en su contra.
Grassi afirmó que a principios de esta semana sufrió un intento de extorsión por una persona que le exigió dinero para venderle información relativa a este tema. Así lo aseguró ante los periodistas el defensor de Grassi, Jorge Sandro, quien sostuvo que la detención del sacerdote es contraria a la ley. "El padre Grassi dio explicaciones completamente claras y exhaustivas sobre los hechos que se le atribuyen", dijo el abogado.
La hipótesis de la venganza también había sido señalada por Grassi en el programa "Telenoche Investiga". Sin embargo, el abogado no quiso dar más detalles de a quién habría acusado el sacerdote de ese supuesto complot. "Eso será materia de investigación", se limitó a decir. Además, el abogado salió al cruce de las aseveraciones de la Fiscalía, al sostener que no hay pruebas para imputar a su cliente de las denuncias, porque -dijo- lo único que hay en la causa es la aseveración de la supuesta víctima. Y no descartó recusar al juez de Morón, Alfredo Meade, a raíz de las declaraciones que el juez brindó durante el informe periodístico (donde dio a entender que el sacerdote tenía una "suite nupcial" con un menor).
Además, el abogado se quejó porque el sacerdote aún no conoce la identidad del denunciante. "Según Grassi, su presunta víctima es un fantasma porque, al no saber de quién se trata, no puede decir si estuvo o no en el hogar y qué trato ha tenido allí", dijo el abogado. Sandro -ex defensor de Gregorio Ríos, el jefe de la custodia de Alfredo Yabrán, que está preso por el crimen del fotógrafo José Luis Cabezas- aseveró que en la causa sólo existe la declaración de una persona que lo involucra (en los abusos) no respaldada por ninguna otra evidencia válida.
Entre verdad y mentira
También resaltó que las pericias psicológicas y psiquiátricas que se hicieron sobre el denunciante "no dicen absolutamente nada" y sólo dan cuenta de que el chico no tiene alteraciones mentales, pero remarcó que cualquier persona sana mentalmente puede mentir. No obstante, el fiscal de Morón, Federico Nieva Woodgate, había respaldado la orden de detención contra Grassi, ya que aseguró que el Código sólo establece que "basta con que la prueba convenza" para disponer un arresto. Y remarcó que Grassi podría ser condenado a penas de hasta quince años de cárcel.
Graves cargos
Consciente de la gravedad de los cargos contra su cliente, el defensor de Grassi admitió que por el momento su cliente no podrá salir de prisión. Y que deberá esperar los 15 días que establece el Código de Procedimientos para que se resuelva su situación procesal. Según dijo, "el estado de ánimo es de una fuerte conmoción, sobre todo si, además, se trata de un sacerdote de una trayectoria pública reconocida; pero el padre está sereno, confía plenamente en demostrar su verdad y tiene una absoluta fe en la protección de Dios". (DyN)
Grassi afirmó que a principios de esta semana sufrió un intento de extorsión por una persona que le exigió dinero para venderle información relativa a este tema. Así lo aseguró ante los periodistas el defensor de Grassi, Jorge Sandro, quien sostuvo que la detención del sacerdote es contraria a la ley. "El padre Grassi dio explicaciones completamente claras y exhaustivas sobre los hechos que se le atribuyen", dijo el abogado.
La hipótesis de la venganza también había sido señalada por Grassi en el programa "Telenoche Investiga". Sin embargo, el abogado no quiso dar más detalles de a quién habría acusado el sacerdote de ese supuesto complot. "Eso será materia de investigación", se limitó a decir. Además, el abogado salió al cruce de las aseveraciones de la Fiscalía, al sostener que no hay pruebas para imputar a su cliente de las denuncias, porque -dijo- lo único que hay en la causa es la aseveración de la supuesta víctima. Y no descartó recusar al juez de Morón, Alfredo Meade, a raíz de las declaraciones que el juez brindó durante el informe periodístico (donde dio a entender que el sacerdote tenía una "suite nupcial" con un menor).
Además, el abogado se quejó porque el sacerdote aún no conoce la identidad del denunciante. "Según Grassi, su presunta víctima es un fantasma porque, al no saber de quién se trata, no puede decir si estuvo o no en el hogar y qué trato ha tenido allí", dijo el abogado. Sandro -ex defensor de Gregorio Ríos, el jefe de la custodia de Alfredo Yabrán, que está preso por el crimen del fotógrafo José Luis Cabezas- aseveró que en la causa sólo existe la declaración de una persona que lo involucra (en los abusos) no respaldada por ninguna otra evidencia válida.
Entre verdad y mentira
También resaltó que las pericias psicológicas y psiquiátricas que se hicieron sobre el denunciante "no dicen absolutamente nada" y sólo dan cuenta de que el chico no tiene alteraciones mentales, pero remarcó que cualquier persona sana mentalmente puede mentir. No obstante, el fiscal de Morón, Federico Nieva Woodgate, había respaldado la orden de detención contra Grassi, ya que aseguró que el Código sólo establece que "basta con que la prueba convenza" para disponer un arresto. Y remarcó que Grassi podría ser condenado a penas de hasta quince años de cárcel.
Graves cargos
Consciente de la gravedad de los cargos contra su cliente, el defensor de Grassi admitió que por el momento su cliente no podrá salir de prisión. Y que deberá esperar los 15 días que establece el Código de Procedimientos para que se resuelva su situación procesal. Según dijo, "el estado de ánimo es de una fuerte conmoción, sobre todo si, además, se trata de un sacerdote de una trayectoria pública reconocida; pero el padre está sereno, confía plenamente en demostrar su verdad y tiene una absoluta fe en la protección de Dios". (DyN)







