24 Octubre 2002 Seguir en 
BUENOS AIRES.- La Justicia ordenó ayer la detención del sacerdote Julio Grassi, titular de la Fundación "Felices los Niños", en una causa donde es investigado por la presunta comisión de los delitos de "abuso deshonesto y corrupción de menores".
La medida fue dispuesta por el juez de Garantías de Morón Alfredo Meade, quien hizo lugar a una petición del fiscal de ese distrito, Adrián Flores. "Grassi está acusado de la presunta comisión de los delitos de abuso deshonesto y corrupción de menores, agravado por la función de guardador", explicaron las fuentes.
Anoche, el accionar judicial y policial en busca de Grassi se realizaba en distintas sedes de la Fundación, en especial su edificio central de la ciudad bonaerense de Hurlingham. A fines del año 2000 comenzó la investigación para determinar si se registró algún caso de abuso de menores en la fundación de Grassi. Pero en ese momento no hubo pruebas suficientes como para avanzar o cerrar el expediente.
Ahora, un trabajo periodístico del programa "Telenoche Investiga" que se transmitió anoche agregó nuevos elementos en la causa, lo que llevó al fiscal a pedir la detención y al juez, a ordenarla en las últimas horas. Para ese delito, el Código Penal establece penas que colocan al detenido en situación de "no excarcelable", lo cual se agravaría por la condición de "guardador" de los menores que ostenta el cura.
Según el artículo 125, "el que promoviere o facilitare la corrupción de menores de 18 años, aunque mediare el consentimiento de la víctima, será reprimido con reclusión o prisión de tres a diez años". Pero la pena será de 6 a 15 años de reclusión o prisión cuando la víctima fuera menor de 13 años.
El padre Grassi se ordenó sacerdote en 1987 y en diciembre de 1993 comenzó con la Fundación "Felices los Niños", que atiende a 6.300 chicos desamparados en 17 hogares de todo el país. En su sede central de Hurlingham hay 1.500 jóvenes. De esos, 400 viven en el lugar. Y hay 1.100 estudiantes en escuelas de esa Fundación. Grassi también estuvo involucrado en un caso de presunta defraudación contra su Fundación, por parte de la empresa Hard Communication, uno de cuyos directivos era Jorge Rodríguez, novio de la estrella de TV Susana Giménez. (DyN)
La medida fue dispuesta por el juez de Garantías de Morón Alfredo Meade, quien hizo lugar a una petición del fiscal de ese distrito, Adrián Flores. "Grassi está acusado de la presunta comisión de los delitos de abuso deshonesto y corrupción de menores, agravado por la función de guardador", explicaron las fuentes.
Anoche, el accionar judicial y policial en busca de Grassi se realizaba en distintas sedes de la Fundación, en especial su edificio central de la ciudad bonaerense de Hurlingham. A fines del año 2000 comenzó la investigación para determinar si se registró algún caso de abuso de menores en la fundación de Grassi. Pero en ese momento no hubo pruebas suficientes como para avanzar o cerrar el expediente.
Ahora, un trabajo periodístico del programa "Telenoche Investiga" que se transmitió anoche agregó nuevos elementos en la causa, lo que llevó al fiscal a pedir la detención y al juez, a ordenarla en las últimas horas. Para ese delito, el Código Penal establece penas que colocan al detenido en situación de "no excarcelable", lo cual se agravaría por la condición de "guardador" de los menores que ostenta el cura.
Según el artículo 125, "el que promoviere o facilitare la corrupción de menores de 18 años, aunque mediare el consentimiento de la víctima, será reprimido con reclusión o prisión de tres a diez años". Pero la pena será de 6 a 15 años de reclusión o prisión cuando la víctima fuera menor de 13 años.
El padre Grassi se ordenó sacerdote en 1987 y en diciembre de 1993 comenzó con la Fundación "Felices los Niños", que atiende a 6.300 chicos desamparados en 17 hogares de todo el país. En su sede central de Hurlingham hay 1.500 jóvenes. De esos, 400 viven en el lugar. Y hay 1.100 estudiantes en escuelas de esa Fundación. Grassi también estuvo involucrado en un caso de presunta defraudación contra su Fundación, por parte de la empresa Hard Communication, uno de cuyos directivos era Jorge Rodríguez, novio de la estrella de TV Susana Giménez. (DyN)







