24 Octubre 2002 Seguir en 
Un hombre de 73 años fue brutalmente asesinado en la madrugada del martes, aparentemente por dos jóvenes ladrones. Los agresores lo acuchillaron y luego le prendieron fuego a la casa, con él adentro. El hombre aún estaba con vida, según indican los informes preliminares. Dos sospechosos, de 20 y 21 años, fueron detenidos 20 horas después.
El martes a las 4.30, Bomberos de la Policía apagaron el incendio en una humilde vivienda de Mendoza 2.537, y en ese momento se dieron con un cuerpo totalmente carbonizado en el interior. Hasta allí, todo hacía suponer que se había tratado de un accidente originado por alguna estufa, puesto que esa noche hizo frío.
Pero con la luz de día, efectivos de la seccional 7ª descubrieron manchas de sangre en la tapia que da a la calle Mendoza y en otras paredes. Luego vieron que gotas de sangre seguían hasta la plaza de Villa Luján, que cruzaban en diagonal y se perdían en Don Bosco y Necochea.
"El domingo estuvo con nosotros, festejando el día de la madre, y a la noche entraron a su casa a robar. El ladrón, un muchacho joven, hizo ruido, y mi tío se despertó. Cuando preguntó quién era, el chico dijo ?soy yo, tío?, y él pudo verlo", comentó Delicia López, sobrina de don Manuel Waldino López, la víctima del aberrante ataque. Dos vecinos que no quisieron identificarse coincidieron con la sobrina de López, y piensan que ese hecho y la posibilidad de que el hombre reconociera a los delincuentes podría haber motivado el crimen."Después del robo le dijimos que se viniera con nosotros, pero él no quiso", aclaró la mujer.
Don López, al que conocían como "Maño", vivía en esa casa desde hacía unos 13 años. Nunca se casó ni tuvo hijos, pero mantenía una fluida relación con su familia, que lo ayudaba permanentemente porque él sólo percibía una pensión de unos $ 100.
"Un buen hombre"
También con los vecinos tenía una buena relación. "Nos duele mucho porque era un hombre muy bueno y querido en el barrio. Todos los conocíamos, él salía a la vereda a charlar con nosotros; era excelente persona", afirmó Elisa, una de sus vecinas.
Efectivos de la seccional 7ª, al mando de los comisarios Jaime Ledesma y Edgardo Avellaneda, siguieron la pista de la sangre, y empezaron a buscar a delincuentes conocidos de la zona que tuvieran alguna herida reciente. Mediante datos confidenciales y luego de una sigilosa tarea de inteligencia, el día del crimen, a las 22, aprehendieron a Carlos Artaza, de 21 años. Horas después, capturaron a un joven de 20 años conocido como "Clemente" (no se proporciona su identidad por razones legales). Ambos tendrían antecedentes y viven cerca de donde se produjo el ataque. Uno de los dos, según se supo, tendría una herida en la mano. Los investigadores estiman que "Maño" podría haberse resistido al ataque, y por ello uno de los maleantes habría sufrido un corte con el mismo cuchillo con que hirieron a la víctima, con dos puntazos en el hemitórax derecho.
La Justicia espera ahora los informes de Bomberos, de Sanidad Policial y del Cuerpo Médico Forense, para tener certezas sobre cómo y por qué murió. Ayer a la tarde, los familiares de don López sepultaron sus restos en el cementerio de Leales, de donde él era oriundo. La Justicia también ordenó anoche el allanamiento de las viviendas de los acusados.
El martes a las 4.30, Bomberos de la Policía apagaron el incendio en una humilde vivienda de Mendoza 2.537, y en ese momento se dieron con un cuerpo totalmente carbonizado en el interior. Hasta allí, todo hacía suponer que se había tratado de un accidente originado por alguna estufa, puesto que esa noche hizo frío.
Pero con la luz de día, efectivos de la seccional 7ª descubrieron manchas de sangre en la tapia que da a la calle Mendoza y en otras paredes. Luego vieron que gotas de sangre seguían hasta la plaza de Villa Luján, que cruzaban en diagonal y se perdían en Don Bosco y Necochea.
"El domingo estuvo con nosotros, festejando el día de la madre, y a la noche entraron a su casa a robar. El ladrón, un muchacho joven, hizo ruido, y mi tío se despertó. Cuando preguntó quién era, el chico dijo ?soy yo, tío?, y él pudo verlo", comentó Delicia López, sobrina de don Manuel Waldino López, la víctima del aberrante ataque. Dos vecinos que no quisieron identificarse coincidieron con la sobrina de López, y piensan que ese hecho y la posibilidad de que el hombre reconociera a los delincuentes podría haber motivado el crimen."Después del robo le dijimos que se viniera con nosotros, pero él no quiso", aclaró la mujer.
Don López, al que conocían como "Maño", vivía en esa casa desde hacía unos 13 años. Nunca se casó ni tuvo hijos, pero mantenía una fluida relación con su familia, que lo ayudaba permanentemente porque él sólo percibía una pensión de unos $ 100.
"Un buen hombre"
También con los vecinos tenía una buena relación. "Nos duele mucho porque era un hombre muy bueno y querido en el barrio. Todos los conocíamos, él salía a la vereda a charlar con nosotros; era excelente persona", afirmó Elisa, una de sus vecinas.
Efectivos de la seccional 7ª, al mando de los comisarios Jaime Ledesma y Edgardo Avellaneda, siguieron la pista de la sangre, y empezaron a buscar a delincuentes conocidos de la zona que tuvieran alguna herida reciente. Mediante datos confidenciales y luego de una sigilosa tarea de inteligencia, el día del crimen, a las 22, aprehendieron a Carlos Artaza, de 21 años. Horas después, capturaron a un joven de 20 años conocido como "Clemente" (no se proporciona su identidad por razones legales). Ambos tendrían antecedentes y viven cerca de donde se produjo el ataque. Uno de los dos, según se supo, tendría una herida en la mano. Los investigadores estiman que "Maño" podría haberse resistido al ataque, y por ello uno de los maleantes habría sufrido un corte con el mismo cuchillo con que hirieron a la víctima, con dos puntazos en el hemitórax derecho.
La Justicia espera ahora los informes de Bomberos, de Sanidad Policial y del Cuerpo Médico Forense, para tener certezas sobre cómo y por qué murió. Ayer a la tarde, los familiares de don López sepultaron sus restos en el cementerio de Leales, de donde él era oriundo. La Justicia también ordenó anoche el allanamiento de las viviendas de los acusados.







