23 Octubre 2002 Seguir en 
La familia Bonet está aún conmocionada por el asalto que sufrió en su casa de pasaje Lautaro 2.631, en el barrio Ejército Argentino. "Si no hubiera sido por una vecina que escuchó los gritos y los golpes, nos habrían matado", contó Luz Luna de Bonet. "Fue un verdadero horror", dijo.
"Eran las 3.30 y mi marido se estaba vistiendo para ir a trabajar. En eso sentí un golpe tremendo en la puerta y, en un instante, estuvieron en el dormitorio. A mí me golpearon en la cara, y a mi marido lo tiraron al piso y le pegaron", dijo. En la casa también estaban las dos hijas del matrimonio, de 13 y 17 años.
Poco dinero
Su marido, Juan Antonio Bonet, es puestero en el ex mercado de Abasto. El lunes pasado, el hombre estaba preparándose para ir al Mercofrut a buscar las verduras para su puesto, cuando tres hombres ingresaron al baño y, con gritos y a golpes le exigieron que les entregara dinero. Se llevaron los $ 400 que Bonet tenía para comprar mercadería para su puesto, pero no encontraron más valores en la casa. "Incluso hicieron tiros. En el cielo raso del baño quedó un agujero de bala", contó la mujer.
Si bien no alcanzó a verles bien la cara, dijo que los delincuentes no parecían adolescentes, sino personas mayores.
"Gritaban que les entregáramos el dinero. Le decían a mi marido: ?te tenemos marcado, sabemos que tenés plata?, pero eso no es cierto", relató.
Una vecina de los Bonet escuchó gritos, y se acercó a ver qué pasaba. Uno de los ladrones la vio, y por eso los maleantes huyeron.
"Eran las 3.30 y mi marido se estaba vistiendo para ir a trabajar. En eso sentí un golpe tremendo en la puerta y, en un instante, estuvieron en el dormitorio. A mí me golpearon en la cara, y a mi marido lo tiraron al piso y le pegaron", dijo. En la casa también estaban las dos hijas del matrimonio, de 13 y 17 años.
Poco dinero
Su marido, Juan Antonio Bonet, es puestero en el ex mercado de Abasto. El lunes pasado, el hombre estaba preparándose para ir al Mercofrut a buscar las verduras para su puesto, cuando tres hombres ingresaron al baño y, con gritos y a golpes le exigieron que les entregara dinero. Se llevaron los $ 400 que Bonet tenía para comprar mercadería para su puesto, pero no encontraron más valores en la casa. "Incluso hicieron tiros. En el cielo raso del baño quedó un agujero de bala", contó la mujer.
Si bien no alcanzó a verles bien la cara, dijo que los delincuentes no parecían adolescentes, sino personas mayores.
"Gritaban que les entregáramos el dinero. Le decían a mi marido: ?te tenemos marcado, sabemos que tenés plata?, pero eso no es cierto", relató.
Una vecina de los Bonet escuchó gritos, y se acercó a ver qué pasaba. Uno de los ladrones la vio, y por eso los maleantes huyeron.







