20 Octubre 2002 Seguir en 
En La Ciudadela, los vecinos y comerciantes siguen sintiéndose rehenes de los delincuentes, y ni siquiera las medidas que toman o las conquistas logradas para brindar seguridad alcanzan para disminuir los alarmantes índices delictivos.
El viernes, mientras los dueños de una empresa de Frías Silva al 100 denunciaban un robo que habían sufrido poco antes, el local fue visitado nuevamente por los ladrones, en lo que parece ser una burla a la Policía y a las víctimas. Desde setiembre hasta ayer, la firma Seda sufrió, en total, siete robos.
"Cuando llegamos había dos hombres en el fondo del local, que se llevaron mercadería. Y cuando estábamos en el destacamento trataron de robarnos el medidor de luz; se llevaron la tapa", aseguró, indignada, Ana Montiel de D?andrea. La semana pasada la empresa sufrió el robo de un medidor de luz de la salida que tiene por Crisóstomo Alvarez.
"No se puede vivir"
"En La Ciudadela no se puede vivir, cada un segundo hay un ataque", dijo. Como ejemplo, comentó que mientras estaba en el destacamento ubicado en Frías Silva y pasaje Campo de las Carreras llegó un joven a denunciar que le habían robado la bicicleta con un ardid que para los vecinos ya es conocido: un chico se tira al piso, en la calle, simulando un ataque de epilepsia y, cuando el ciclista o el motociclista se detiene para ayudar, lo asaltan.
"Los funcionarios gastan plata en propaganda para decir lo bien que estamos en lugar de hacer bien las cosas", se quejó Montiel de D?Andrea.
Todo empeoró
Silvia de Roldán, de la Unión de Vecinos, aseguró que a pesar de que lograron que la Policía instale en la zona u destacamento, la situación es pésima.
"No hicieron nada más, no les dan recursos para que trabajen; ahora mandaron una moto en la que vamos a tener que gastar más de $ 1.000 para que funcione", dijo.
"Los delincuentes se burlan de los vecinos y de los comerciantes, atacan a los miembros de la comisión y se ríen de los policías", agregó.
La Unión Vecinal inició hace varios meses una campaña con el fin d e erradicar de la zona a la villa "El Triángulo", ubicada enfrente del destacamento policial, dado que allí vivirían varios de los delincuentes que asuelan por el barrio. Pero hasta ahora sus intentos, que tienen el aval de la Fiscalía Municipal, no tuvo eco en el Concejo Deliberante y el Ejecutivo municipal, quienes deben ordenar el desalojo de las más de 60 familias que residen allí irregularmente desde hace al menos 60 años.
El viernes, mientras los dueños de una empresa de Frías Silva al 100 denunciaban un robo que habían sufrido poco antes, el local fue visitado nuevamente por los ladrones, en lo que parece ser una burla a la Policía y a las víctimas. Desde setiembre hasta ayer, la firma Seda sufrió, en total, siete robos.
"Cuando llegamos había dos hombres en el fondo del local, que se llevaron mercadería. Y cuando estábamos en el destacamento trataron de robarnos el medidor de luz; se llevaron la tapa", aseguró, indignada, Ana Montiel de D?andrea. La semana pasada la empresa sufrió el robo de un medidor de luz de la salida que tiene por Crisóstomo Alvarez.
"No se puede vivir"
"En La Ciudadela no se puede vivir, cada un segundo hay un ataque", dijo. Como ejemplo, comentó que mientras estaba en el destacamento ubicado en Frías Silva y pasaje Campo de las Carreras llegó un joven a denunciar que le habían robado la bicicleta con un ardid que para los vecinos ya es conocido: un chico se tira al piso, en la calle, simulando un ataque de epilepsia y, cuando el ciclista o el motociclista se detiene para ayudar, lo asaltan.
"Los funcionarios gastan plata en propaganda para decir lo bien que estamos en lugar de hacer bien las cosas", se quejó Montiel de D?Andrea.
Todo empeoró
Silvia de Roldán, de la Unión de Vecinos, aseguró que a pesar de que lograron que la Policía instale en la zona u destacamento, la situación es pésima.
"No hicieron nada más, no les dan recursos para que trabajen; ahora mandaron una moto en la que vamos a tener que gastar más de $ 1.000 para que funcione", dijo.
"Los delincuentes se burlan de los vecinos y de los comerciantes, atacan a los miembros de la comisión y se ríen de los policías", agregó.
La Unión Vecinal inició hace varios meses una campaña con el fin d e erradicar de la zona a la villa "El Triángulo", ubicada enfrente del destacamento policial, dado que allí vivirían varios de los delincuentes que asuelan por el barrio. Pero hasta ahora sus intentos, que tienen el aval de la Fiscalía Municipal, no tuvo eco en el Concejo Deliberante y el Ejecutivo municipal, quienes deben ordenar el desalojo de las más de 60 familias que residen allí irregularmente desde hace al menos 60 años.







