Los "boqueteros" ya robaron $200.000

Los ladrones preparan cada detalle de sus ataquesy aunque fallen, difícilmente serán detenidos. Sorprendente capacidad operativa. Investigación.

07 Abril 2002
Tucumán sucumbió en las dos últimas semanas a una nueva serie de atracos cometidos con la modalidad del "boquete". Alrededor de $200.000 fueron robados en sólo dos semanas, en cuatro de los siete intentos de robo que se registraron.
Son verdaderos profesionales que, aunque algunas veces pueden cometer errores, organizan sus atracos con meticulosidad. Los "boqueteros" estudian cuándo, dónde y para qué cometer un robo, y luego, las formas de huir.
Sus ataques son cíclicos y certeros. Dos o tres veces por año "revientan" los comercios y empresas y se "borran". Van a otras provincias, donde intercambian "trabajos" con delincuentes locales que, a su vez, los ayudan en Tucumán.
Aunque el golpe les salga mal, difícilmente son detenidos. Al menos eso demuestran las estadísticas, que en muy pocos casos muestran procedimientos exitosos.

Aviso anticipado
El informante comentó que policías les avisan a los ladrones con antelación la realización de allanamientos o procedimientos para detenerlos. Por ello, cuando algún "boquetero" es detenido, queda en libertad poco después dado que casi nunca se encuentran pruebas en su contra.
Esta supuesta complicidad con miembros de la fuerza se reflejó en una investigación que iniciaron de oficio varios fiscales en agosto de 2000, luego de una seguidilla que dejó un tendal de comerciantes al borde del colapso.
En ese momento se calculó que en dos meses se habían robado productos y dinero por más de $2 millones (dólares en aquel entonces). Se produjeron detenciones y secuestros, pero del dinero no hubo noticias y los sospechosos finalmente quedaron libres. Los fiscales, cuya investigación no pudo avanzar por "los palos que nos pusieron en las ruedas" -confesó uno de ellos-, tuvieron en cuenta el gran apoyo logístico, la capacidad operativa y el armamento que utilizaron en cada atraco, y llegaron a la conclusión de que sólo hubieran logrado hacerlo con connivencia de policías deshonestos.

Muy llamativo
El caso que más llamó la atención de los investigadores fue el del robo que sufrió una casa de alta costura del microcentro. Los ladrones salieron por la calle cargados con una gran cantidad de prendas y las fueron llevando hasta un auto que estaba estacionado a una cuadra, y permaneció allí durante la mañana siguiente sin que nadie lo haya notado.
El director de Investigaciones, comisario Alfredo Jiménez, dijo que cuenta con pistas firmes sobre algunos de los últimos atracos.

Son dos o tres, y están "marcados"
"Es muy simple terminar con los ?boqueteros?; hay que detener a dos o tres tipos, a los que se conoce muy bien en Tucumán, y conseguir las pruebas para que queden presos un buen tiempo", dijo un alto funcionario policial, quien afirmó que varios compañeros y superiores suyos estuvieron vinculados a resonados casos.
Otra fuente de la fuerza confirmó que en Tucumán hay tres "boqueteros profesionales", que, juntos o por separado, son los responsables de la mayor parte de los atracos.

Buenos contactos
Según los datos obtenidos, los "boqueteros" tucumanos tienen muy buenas relaciones en Salta, Córdoba, Santiago del Estero y Buenos Aires. Con delincuentes de esas provincias suelen intercambiar "trabajos", se ayudan para cometer los atracos y, luego, para "colocar" el material robado.
"Tienen hasta joyerías de las que son socios, o algo así, donde venden lo que van robando", explicó un investigador policial.

El "cañón" que no sirvió
En mayo de 2000 la Policía instaló un moderno y sofisticado "cañón láser" en la terraza del edificio de LA GACETA, con la intención de controlar por las noches los techos del microcentro. Un efectivo pasaba las noches allí, bajo la llovizna y el frío, tratando de detectar los movimientos extraños. Dos semanas después, el aparato se descompuso y nunca más funcionó.

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